jueves, junio 12, 2008

La poesía no abandona la casa de un poeta

La poesía no abandona la casa donde vivió un poeta. Quizás en algún momento se haga tenue, pero luego vuelve. Misteriosamente vuelve, como sucede con el olor de ciertas flores que, imperceptible en las mañanas y los atardeceres, reaparece intenso en la noche.
Lo demuestra lo ocurrido, no hace mucho, en el que fuera el hogar del renombrado escritor matancero José Jacinto Milanés (1814-1863), y en el cual radica en la actualidad el Archivo Histórico Provincial.
En su acogedor patio colonial, en medio de una sugestiva noche, otra vez se derramaron los versos como brisa. Y fue que la joven escritora Yanira Marimón leyó una muestra de su obra, al retomarse el espacio cultural Miércoles de la Poesía.
Concebido en la década de los setenta por el periodista Ricardo Vázquez (etapa durante la cual contó con la presencia de figuras notables de Cuba y Latinoamérica), y luego perdido por diversas razones, se rescata ahora con periodicidad bimensual, y como iniciativa de la Asociación de Escritores de la UNEAC en Matanzas.
Haber disfrutado a plenitud de los poemas de Yanira (en los que mediante una fluida y clara escritura trasluce el sosiego y el delirio que ha sido su propia vida), saber que a través de esta vía habrá una posibilidad nueva de mantenerse en contacto con los más destacadas producciones poéticas, dan la certeza de que Miércoles de la Poesía ha hecho diana.
Falta que se mantenga. Que se haga todo lo posible para que los versos no vuelvan a faltar en la casa de un gran poeta.

jueves, mayo 22, 2008

Un dossier para Trelles

Al destacado patriota e intelectual cubano Carlos Manuel Trelles y Govín (1866-1951) le ha dedicado un dossier homenaje la Revista Matanzas, recogido en la sección Flor y Memoria de su más reciente número, correspondiente a enero-abril de 2008.Estudios de Raúl R. Ruíz, Aracelis García Carranza, Tomás Fernández Robaina y Caridad Contreras se reúnen de este modo para proyectar nuevas luces en torno a su intensa vida de revolucionario, y también de pensador con particular relieve en sus labores de bibliógrafo, bibliotecario, historiador y científico. Durante más de cinco años, Trelles colaboró en su natal Matanzas en los preparativos de la guerra del 95, manteniendo vínculos directos con Martí y sus emisarios. Luego partió al exilio donde, entre otras acciones, luchó con las ideas, con sus textos dados a la luz en Patria.Por otro lado, al hacer un resumen de su aporte intelectual Aracelis García Carranza afirma que su obra fundamental es una especie de “inventario precioso del pensamiento cubano desde el siglo XVII hasta el 1916”, al concebir reconocidas bibliografías de esas etapas.En sus demás espacios habituales, en esta ocasión brinda la Revista Matanzas otras propuestas interesantes, entre las que se hallan un ensayo de Caridad Atencio sobre la obra de Antón Arrufat, versos del relevante escritor brasileño Joao Cruz e Sousa traducidos por Ricardo Alberto Pérez, una investigación de Eduardo Marrero que profundiza en el aporte gallego a la Ejército Libertador, divertidas caricaturas de Manuel inspiradas en motivos literarios...

miércoles, abril 23, 2008

La historia bien contada

Daneris Fernández (Santa Clara, 1970) dice que para producir un buen libro de historia es imprescindible una escritura adecuada o, mejor, novedosa, a través de la cual fluya libremente el contenido.
“Para lograr una comunicación verdaderamente efectiva, hacen falta un lenguaje fresco, dinámico, y estructuras más relacionadas con el hombre de hoy, con el desarrollo de su pensamiento”, afirma.
Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, es también un destacado narrador, con premios y libros publicados, y acaso esta confluencia entre el investigador y el narrador influya en las anteriores opiniones, que, por demás, acaba de llevar a la práctica al pie de la letra.
Lo ha hecho mediante la reciente presentación por Ediciones Matanzas del volumen Historia del Teatro Sauto (1863-1899), con edición de Alfredo Zaldívar y diseño de Johann E. Trujillo, y cuya lectura resulta agradable, ‘fácil’.
“Recoge los años iniciales del Sauto, desde la concepción de los primeros proyectos para su construcción hasta su inauguración y el cambio de nombre (en un inicio se llamaba Esteban, en honor al gobernador de la ciudad), ocurrido el 27 de febrero de 1899, y no el 6 de mayo como se afirmaba hasta ahora.
“Me resultó muy difícil hallarle el ‘tono’, el ritmo con el que finalmente lo redacté, algo complicado si uno tiene enfrente muchos datos. ¿Cómo armar todo sin ser excesivamente retórico, sin atiborrar? Creo que eso fue lo más duro.
“Luego, a los elementos referidos a la concepción y desarrollo del coliseo de manera específica, le incorporé otros relacionados con la atmósfera, con la vida cotidiana de la Matanzas de entonces.
“Este enfoque me parece fundamental. La historia de un hecho histórico no solo es la historia del hecho en sí mismo. Es, además, la historia de su tiempo: de la gente, de la ciudad, del país, del mundo.
“Ahora bien, tales aspectos no deben plasmarse de manera esquemática. A veces se ponen bloques enteros de tales o más cuales temas dentro de un libro, aunque no sean el aspecto esencial a tratar dentro del mismo. Eso, en realidad, no es lo correcto.
“Deben buscarse mecanismos para insertarlos armónicamente, no convirtiéndolos en puntos centrales, sino haciendo que sirvan de apoyo, de telón de fondo a los verdaderos objetivos claves del texto.”
CON OJOS DE ASOMBRO
Cuando en 2003 lo nombraron historiador del Sauto, y comenzó a trabajar en ese libro, apenas había entrado en algunas ocasiones al teatro, e ignoraba el más mínimo detalle relacionado con su devenir.
Sin embargo, Daneris Fernández cree que lejos de un problema eso al final constituyó una ventaja, pues lo hizo aproximarse al coliseo con ojos prestos al asombro ante cualquiera de sus peculiaridades.
“El poeta Eliseo Diego afirmaba que hizo uno de sus libros luego de buscar uno parecido y no haberlo hallado por ningún sitio. Algo así ocurrió conmigo. Como no había nada que satisficiera de modo amplio mis inquietudes sobre el Sauto, concebí un libro para respondérmelas.
“Partir de cero me dio, asimismo, la posibilidad de situarme desde la perspectiva de una persona cualquiera (de la cual, por cierto, no quisiera alejarme en los proyectos investigativos futuros, entre los que se halla, por supuesto, la continuación de la historia del Sauto).
“¿La perspectiva de una persona cualquiera? Me refiero a la capacidad que tiene una ‘persona cualquiera’ de mirar con otros ojos, de fijarse en detalles que a veces los conocedores de ciertos temas obvian, por ‘sabidos’, y son los que en un momento dado pueden resultar más atractivos, e incluso más significativos para el ser humano. Por ejemplo, esos mismos detalles de telón de fondo de los que había hablado antes.
“Aunque desempolve los hechos más remotos, un investigador debe mantenerse cerca de sus contemporáneos, de sus sensibilidades, de su modo de ver.”

jueves, abril 10, 2008

Festival entre Letras y Carbones

La literatura vuelve a instalar su reino poético e imaginativo en comunidades de Ciénaga de Zapata, tras la inauguración este jueves 10 de abril de la quinta edición del Festival entre Letras y Carbones.
En escuelas, centros de trabajo, instituciones culturales y en muchos poblados se desarrollarán hasta el próximo domingo 13 de abril diversas propuestas culturales, entre cuyos platos fuertes se halla la presentación y venta de revistas y libros (con más de 20 títulos de editoriales cubanas).
Habrá además lecturas de autores matanceros contemporáneos como el poeta Gaudencio Rodríguez Santana y la escritora de literatura infantil Loreley Rebull, e intercambios con editores, promotores culturales y otras personas que dan vida a ese mágico objeto que es libro.Lucía Cristina Pérez, directora del Centro Provincial de Promoción Literaria José Jacinto Milanés, afirmó que “la lectura es uno de los modos más efectivos para el crecimiento intelectual del ser humano”, y que por eso en el país se promueve insistentemente.

lunes, marzo 17, 2008

El libro como ‘esperanza’ del teatro

El dramaturgo Ulises Rodríguez Febles (Cárdenas, 1968) acaba de publicar en la Editorial Letras Cubanas El concierto y otras obras, en el cual reúne inquietantes obras de teatro que abordan conflictos cotidianos de la realidad cubana. Son, en total, cinco obras: El concierto (por la que recibió el Premio Virgilio Piñera), Carnicería, Huevos, Sputnik y Oráculo.
Los dramaturgos escriben pensando en la puesta en escena. Ahora bien, mientras ese momento llega (si llega), ¿qué significa para ustedes la publicación de un libro?
La posibilidad de legar un material que puede ser llevado a escena o no, como documento literario idóneo para estudiar el drama fuera de la representación, salvando los inconvenientes que se derivan del carácter efímero y multicodificado del teatro. Como dice la pregunta, muy pocas veces un autor puede ver toda su obra en cartelera: eso es un sueño, muy poco confirmado. Ha sido el libro el que nos ha posibilitado conocer toda la gran literatura dramática escrita, o nacida del proceso creativo en la escena, y que después se ha perpetuado – cuando se ha hecho. El libro para el texto dramático es otra forma de vida, la eterna, si se la merece, claro. El libro es de alguna manera... la esperanza.
En El concierto y otras obras, se aprecia una profunda vocación cívica, como adelante Amado del Pino en el prólogo. ¿Qué relación ves entre el teatro y la sociedad? ¿Qué papel asumen el teatro en la misma?
El teatro, en esencia, siempre es contradicción; para mi debe ser cuestionador, provocador, a la vez que honesto, ético... La creación es una responsabilidad artística y social. Un compromiso intelectual con la sociedad que nos tocó vivir. Las obras de este libro son una huella, viva, aunque parezca desapercibida, de una realidad que me impactó, que me inspiró y despertó la necesidad de comunicarme desde la mirada, la vida de otros sobre temas complejos, contradictorios, polémicos, vivos. Martí dijo y yo lo creo, aún con la diversidad estética en que cada cual se manifiesta creadoramente, que “el teatro debe ser el reflejo de la época en que se escribe”. Desde mi perspectiva creadora intento ser consecuente con ello.

domingo, marzo 02, 2008

La última vuelta de página

“La XVII edición de la Feria Internacional del Libro en Matanzas superó jornadas anteriores desde el primer momento; como nunca se ha logrado una unión inseparable entre los textos, sus autores y el público, que disfrutó de cada presentación”, aseveró Dulce María López, Directora de Cultura en la provincia de Matanzas.
En casi una semana se vendieron 371 721 ejemplares, correspondientes a 325 títulos para todas las edades, publicados por editoriales nacionales y algunas foráneas.
Se recaudó más de un millón 500 mil pesos en las cuatro ciudades que fungieron como subsedes: Matanzas, Jagüey Grande, Cárdenas y Colón.
Se contó con el honor de recibir la visita de Graziella Pogolotti y Antón Arrufat, premios nacionales de literatura, a quienes se dedica esta Feria, y que presentaron aquí diversos volúmenes suyos. (En el caso de Arrufat, dos publicados en casa editoras de este territorio.) Creadores de otras provincias también visitaron a los matanceros, para compartir sus experiencias en el oficio de la escritura.
Como parte de la necesidad de llevar la Feria no sólo al centro de la ciudad, sino a todos los sitios, se realizaron extensiones el Pedagógico, la Universidad, la Escuela de Instructores de Arte, el Combinado del Sur y en el Hospital de Maternidad.
“No obstante, para futuras ediciones del acontecimiento podríamos perfeccionar aún más el trabajo en ese sentido, sobre todo conseguir que en esos otros sitios participen más los escritores, los artistas en general”, dijo Dulce María.
En las calles, a cualquier hora del día llenas la gente es quien ha tenido la última palabra, y han podido apreciar la magnitud de esta Feria. Niños, adultos, han pasado estos días husmeando entre las librerías y comprando sus títulos preferidos. El cantante Freddy Maragotto, por ejemplo, asegura que se ha abastecido de buena literatura.
En la ciudad de Matanzas, los italianos Giovanni Monzón y Leonardo Zoccante afirma que en su país “LAS ferias de este tipo se vuelven en ocasiones muy elitistas, y no todo el mundo tiene recursos para comprarse tan buenos libros”.
“Aquí en esta localidad, participamos en el homenaje a Graziella Pogolotti, fue muy conmovedor, nosotros la pudimos conocer y felicitar. También nos ha impresionado la presencia de los niños en su espacio ferial. De seguro que regresamos el año próximo, para ver algo tan bello, el gran amor por la lectura que hemos apreciado.”

sábado, marzo 01, 2008

Graziella Pogollotti y la humildad de la crítica

No ejercen la crítica dioses, la ejercen hombres y, por tanto, deben actuar como tales, no pensar en opiniones canónicas, incuestionables, sino en un continuo diálogo con los contextos, con las circunstancias, con las personas.
Omar Valiño dijo que uno de los mejores ejemplos de humildad al ejercer la crítica lo es Graziella Pogolotti, Premio Nacional de Literatura, a quien está dedicada la XVII Feria Internacional del Libro Cuba 2008.
Lo afirmó al presentar en Matanzas, en la Galería Provincial de Arte Pedro Esquerré, tres libros de la Pogolotti: El Ojo de Alejo (Ediciones Unión), Experiencia de la Crítica (Ediciones Unión) y Polémicas culturales de los 60 (Letras Cubanas).
Según Valiño, tal humildad la ha ganado en la misma medida en que ella ha entendido el desarrollo del ser humano, de sus sociedades, su historia, sus culturas y todos los procesos en los que se involucra.
“Ha tenido una vida muy intensa y fructífera: profesora de la Facultad de Artes y Letras y del Instituto Superior de Arte, el cargo directivo que llevado sobre sus en la UNEAC durante años, su relación con la Academia de la Lengua, su participación en esa enriquecedora experiencia que fue Teatro Escambray y otras tantas aventuras intelectuales a las que se ha sumado.”
Al intervenir en la presentación, Graziella Pogolotti aseguró que nada le parecía “más patético que pasar por la vida sin haberle cogido el tamaño a las circunstancias atravesadas por cada cual, para poder hallarle sentido a todo, para aportar una visión propia”.
“Por eso, por estar siempre estar al tanto de todo, es que soy como una especie de Pulgarcita que va dejando tras de sí un rastro extenso de materiales escritos mientras vivía en carne propia tantos procesos diversos a lo largo de estos años.”
Sólo de este modo ha sido posible que eslabonara la intensa y extensa carrera intelectual que ha desarrollado, una muestra de la cual son los tres libros presentados ayer.
En Polémicas culturales... reúne cinco significativos debates generados en los primeros años de la Revolución cubana, en los que se abordaron temas como el papel de la cultura y sus diversas manifestaciones en la construcción de la sociedad que estaba naciendo.
Mientras, en Experiencia de la Crítica da cabida a un grupo de textos en los que ella da cuenta de tendencias, generaciones y personalidades de las Artes Plásticas, a la vez que reflexiona en torno al ejercicio del criterio.
Valiño, como parte de su intervención, hizo una anécdota en la que recordó un vaticinio de Marcelo Pogolotti, padre de Graziella. Después de que ella, siendo una niña, metiera sus manos dentro de un cuadro que él pintaba y removiera los colores, desdibujara algunas zonas, Marcelo dijo: “Será crítica de arte”, refiriéndose a la capacidad de estos profesionales para desmontar las diversas propuestas artísticas.
Finalmente, El Ojo de Alejo tiene la declarada intención de acercarse a Carpentier desde una óptica distinta, superar la mirada tradicional centrada en su barroquismo y en el concepto de lo real maravilloso. “Carpentier no sólo es eso”, dice la Pogolotti.
Lincoln Capote, que también intervino en la presentación, agradeció la existencia de críticos como ella, con máximo rigor y ética en sus planteamientos, pues únicamente así se puede estimular y defender la cultura. “La crítica, la buena crítica es indispensable para los procesos culturales; unifica y discierne, jerarquiza, y plantea nuevos caminos”, dijo.

viernes, febrero 29, 2008

Severo Sarduy en Cuba

La obra literaria producida por el reconocido escritor cubano Severo Sarduy en sus primeros años creativos ha sido recogida por la Editorial Oriente en un volumen que se dio a conocer ayer en Ediciones Vigía.
Severo Sarduy en Cuba (1953-1961), como se titula el libro, fue compilado por la investigadora Cira Romero, quien durante unos tres años rebuscó publicaciones periódicas de la Isla donde apeció habitualmente su firma, entre las que se hallan El Camagueyano (de su ciudad natal), Diario de la Marina, Carteles, Ciclón, El Mundo, Revolución y Lunes de Revolución.
En general son trabajos de un joven escritor en formación, que si bien aún no tienen la fuerza de los que luego lo harían ganar renombre mundial, resultarán muy útiles para estudiar a fondo su labor, su evolución.
Severo Sarduy... contiene poemas, critica literaria y teatral, notas sobre escritores, artículos de carácter abarcador sobre la cultura, notas sobre artes plásticas y sobre artistas plásticos cubanos, así como poemas (más de 50), cuentos y entrevistas.
Al realizar la presentación, Cira Romero dijo que sobre todo la había impresionado el conocimiento que tenía sobre las artes plásticas, sus agudos razonamientos, a pesar de su juventud.
En cuanto a los tres cuentos que pudo localizar, opinó que estaban muy lejos del gran narrador, del gran artífice de la palabra en el que se convertiría apenas unos años más tarde. No obstante, sobre todo en el titulado Bombas, puede apreciarse en cierta forma algo de lo que sería Gestos, su primera novela.
Cira Romero comentó el hallazgo de una entrevista que Graziella Pogolloti le hiciera a Sarduy en 1958, para El Mundo Ilustrado, suplemento del periódico El Mundo. “Yo se lo informé a ella y se quedó sorprendida, había pasado tanto tiempo que no recordaba haberla realizado”, contó.En esa entrevista, Severo da interesantes criterios sobre la poesía de aquella etapa, y destaca la obra de Lezama, Eliseo Diego (al que considera su poeta preferido), Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Rolando Escardó, Antón Arrufat...

Múltiple mirada de un hombre discursivo

Antón Arrufat piensa en un libro en el que pueda hacer confluir todos los géneros literarios. “Quisiera escribirlo antes de morir”, dice. En tal añoranza acaso esté la razón, la energía que lo ha llevado a incursionar en la poesía, el teatro, la narrativa, el ensayo... Acaso para sus múltiples miradas de la vida no halla espacio suficientes en los moldes tradicionales de escritura, se le desbordan, no contienen el caudal de su pensamiento.
Carilda Oliver Labra, una de sus lectoras más atentas (según ella confiesa), admira desde hace mucho sus varios acercamientos al reino de la escritura. “Tiene el poder de desandar con asombrosa naturalidad y fuerza por varios géneros literarios, en los que se muestra contemporáneo y clásico, audaz y a la vez comedido, respetuoso”, asegura ella.
Dicha versatilidad la ha demostrado ahora en dos volúmenes dados a conocer en un homenaje que se le dio en la ciudad de Matanzas. Uno de los textos es de poesía: Manuel de Inexpertos. Título Provisional (Ediciones Vigía). El otro es de ensayos: Las máscaras de Talía. Para una lectura de la Avellaneda (Ediciones Matanzas). En ambos se muestra artífice en el dominio de la palabra, de las estructuras acordes a cada uno de esos géneros.
Al hacer la presentación de Manual de Inexpertos..., Rolando Estévez manifestó que esa propuesta (integrada por 16 poema inéditos) tiene un encanto singular a partir del contraste producido entre la elegante y mesurada hechura formal y los graves temas abordados: la muerte, la desesperación, el fin del mundo...
Mientras, Alfredo Zaldívar, al presentar Las máscaras de Talía... pudo apreciar el modo en que Arrufat se fija en los diversos géneros literarios para a través de los mismos aproximarse mejor a la Avellaneda:
“Quizás el mérito fundamental (...) radique en la habilidosa y sorprendente interrelación de géneros y temas que Arrufat refunde para entender el cosmos de la autora, algo que, hasta donde sabemos, la crítica antes no había siquiera intentado con el énfasis que se hace aquí. La comunicación entre su teatro, sus novelas, su poesía, su prosa reflexiva y su propia vida, vista a la luz de biografías, autobiografías, cartas y diarios, de la crítica y de las visiones contemporáneas y posteriores, son revisadas y objeto de conjeturas penetrantes y animosas”.
Quizás al recorrer la trayectoria de la Avellaneda, escritora también con incursiones en varios géneros literarios, haya sentido Arrufat que se exploraba a sí mismo, a su necesidad de múltiples escrituras, la misma que sintiera un ser muy parecido a él: Virgilio Piñera.

jueves, febrero 28, 2008

Fast track o el gran juego que es la vida

La vida como un gran juego en el que jamás se sabe a ciencia exacta en qué lugar se está, da impulso a los textos poéticos de Fast Track, de Teresa Fornaris (Ciudad de La Habana, 1971), dado a la luz por Ediciones Vigía.
¿Dónde está la verdad?, ¿cuál es el gesto, la acción correcta?, ¿cuál el camino a seguir?, se pregunta ella en este libro, con el que ganó en 2005 el Premio Literario José Jacinto Milanés, convocado por la filial provincial de la UNEAC.
Fast track fue editado por Laura Ruiz, y lo diseño e ilustró Rolando Estévez.
Teresa publicó el pasado año otro volumen en la ciudad de Matanzas: Encima de chapas de refresco (Ediciones Aldabón), editado por Alfredo Zaldívar, y con diseño de Johann Enrique Trujillo.

Un libro fundamental para los adolescentes

¿Qué nos pasa en la pubertad?, de Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), se presentó en la filial provincial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, en la ciudad de Matanzas.
“Aunque recoge las vivencias de muchos adolescentes, en cierta forma constituye un resumen de mi propia experiencia durante esa etapa y también lo que he vivido luego como mujer y madre profesional, que desempeñó el difícil rol de ver crecer a su hija y aprende de esta relación la difícil tarea de acompañar estos cambios”, dijo Mariela.
También se refirió a las ilustraciones del libro, que resultan sugestivas y convocan a la lectura. Añadió además que la publicación sirve de pretexto feliz a una serie de televisión por y para jóvenes que se exhibirá durante el verano.
Como parte de la presentación explicó que prepara un nuevo material acerca de la transexualidad en Cuba, área en la que el CENESEX ha centrado esfuerzos sin precedentes en las políticas de salud sexual.
Por otra parte, Ada C. Alfonso, subdirectora de CENESEX, puntualizó que “¿Qué nos pasa en la pubertad? revela las inquietudes, las dudas, los temores más frecuentes y las sensaciones que pueden experimentar los muchachos y muchachas al adentrarse en este período vital, utilizando un lenguaje muy sencillo”.
“Ello es una muestra de la maestría de la autora, ya que logra describir procesos humanos muy complejos de forma accesible para el público joven. No hay omisiones: se abordan temas en relación al embarazo no deseado, las infecciones de transmisión sexual...” Más adelante señaló que el texto, publicado bajo el sello de la Editorial Científico-Técnica, también “saca a luz un tema invisible: la atracción hacia personas del mismo género y la orientación sexual como expresiones saludables, acercando a los más jóvenes a la importancia de aprender a convivir en armonía, para promover tempranamente el derecho a la autonomía y la identidad sexual”.

Literatura contemporánea para niño contemporáneo

Acercarse al niño de hoy, a sus inquietudes esenciales, a su sensibilidad y modo de apreciar lo circundante resulta fundamental para concebir una literatura infantil más auténtica, más atractiva.
En torno a esos y otros aspectos se reflexionó en el coloquio Retos de la literatura infantil en la contemporaneidad, realizado ayer en el Museo Provincial Palacio de Junco.
Según el escritor Eldys Baratute, siempre es importante saber qué es lo que piensan los niños de la Cuba actual, o de lo contrario se produciría una total incomunicación con ellos, con sus principales destinatarios. Llegar a ellos es el sentido mismo de la literatura infantil. De modo que si no se logra, entonces todo sería un fracaso.
Ana María Valenzuela opinó que se debían tratar, sin rubor ninguno, con claridad, todos los temas, todas las cosas que están al alcance de los más pequeños. Taparlas no lleva a ningún sitio, no los ayuda a entender lo que ven, lo que les preocupa. Hay que decirles, hay que explicarles. En ese sentido, José Manuel Espino añadió que era bueno que el creador tratara de ponerse en el lugar de los niños, y que escribiera para ellos, para responder a sus necesidades inmediatas.
Por otro lado, Esteban Llorach, Premio Nacional de Edición, agregó que para lograr un resultado artístico más efectivo el escritor necesitaba realizar una lectura de sí mismo, de la comunidad, del país, y sólo entonces hacer su propuesta. Así coincidiría o al menos se acercaría bastante a la realidad de su público, que, por tanto, se sentiría identificado.
Por supuesto, quedó claro que la aproximación a los pequeños lectores también puede facilitarse mediante las propias características del libro como objeto, o, mejor, como todo, como propuesta integral en la que además de la labor del escritor cuenta bastante lo hecho por editores, diseñadores, ilustradores e incluso impresores.
Esos factores necesitan ponerse en contacto con el mundo moderno, interactuar. La televisión, la computación, Internet... y otros fenómenos han provocado modificaciones considerables en diversos conceptos en ese sentido.
Por cierto, al hablar de esos elementos de la contemporaneidad, suele pensarse (sea en la literatura para adultos o en la infantil) en que pudieran hacer desaparecer al libro de la faz de la tierra. Pero Olga Marta Pérez cree infundados los temores. Piensa que todo puede coexistir. Y que nada sustituirá el diálogo íntimo que se sostiene con el libro. “La literatura infantil siempre seguirá existiendo; ahora bien, lo que debemos es hacerla mejor”, dijo.

miércoles, febrero 27, 2008

El infinito rumor de Amaury

La novela El infinito rumor del agua, del cantautor cubano Amaury Pérez, se presentó en la ciudad de Cárdenas.
“La escribí entre el 2004 y el 2005, y aborda el amor, la amistad, las distancias, temas recurrentes en la literatura, pero que siempre tienen nuevas formas de abordar”, dijo.
Amaury anunció además que próximamente publicará otra novela.

Abel Prieto: “El lector cubano es muy exigente”


El lector cubano se ha perfeccionado. Abel Prieto, Ministro de Cultura, lo cree así. Lo dijo en una visita a la provincia de Matanzas, en donde sintió el calor de la XVII Feria del Libro Cuba 2008.
“El lector cubano es muy exigente, muy preparado, y eso puede apreciarse en la literatura que lee”, aseguró, y para ilustrarlo citó una encuesta realizada en Ciudad de La Habana y en La Cabaña para analizar los textos preferidos por la gran masa de lectores durante esta gran fiesta de las letras.
“Los resultados son verdaderamente asombrosos. Entre los más comprados se hallaban excelentes propuestas de la literatura, como como Tagore, Neruda, e, incluso, un autor considerado habitualmente de minorías: Marcel Proust. Y eso por sólo referirme a escritores de otros países.
“Esto, es evidente, se debe a todo lo que se ha hecho en el país para promover la lectura, la buena lectura, partiendo del concepto del libro no como objeto comercial, sino como alimento espiritual que hace crecer a la gente.”
Por otra parte, Abel Prieto opinó que la grandeza del lector cubano no radica nada más en el hecho de comprar y disfrutar los libros, también se aprecia en su integración a las diversas actividades generadas en torno a la Feria.
“Este acontecimiento ya se ha convertido en un hecho cultural que integra la música, el teatro, la danza, la plástica y otras manifestaciones artísticas.
“Por cierto, en esta ocasión, cuando la Feria llegué a Santiago de Cuba, se proyectará un filme basado en Los siete contra Tebas, obra de teatro de Antón Arrufat. La dirigió Kiki Álvarez, un joven realizador cubano, y luego de su estreno en Santiago de Cuba se verá en el resto del país.”
“Ahora bien, resulta esencial tener bien claro que una vez terminada la Feria es importante que no se detenga el impulso del hábito de la lectura, hace falta seguirla promoviendo a través de mecanismos efectivos, como sucedió, por ejemplo, con los festivales organizados entre los universitarios recientemente.
“El Instituto Cubano del Libro y sus centros provinciales, las bibliotecas, las escuelas, tienen que seguir trabajando más, para que la literatura lleve luz hasta cada persona, la haga ver más lejos, pensar más.”

El azúcar en Matanzas

Después de 25 años de investigación, Alberto Perret Ballester se sentó frente a la computadora y empezó a ensamblar “la barbaridad de cosas que había acumulado”, hasta que logró terminar su libro El azúcar en Matanzas y sus dueños en La Habana (Editorial de Ciencias Sociales.
El tema lo había fascinado desde su misma infancia, pues creció en Unión de Reyes en las proximidades de un central y, por tanto, supo bien de cerca lo que era eso, el azúcar, y todo lo que implicaba para el ser humano. Así que un buen se lanzó a profundizar en el tema y realizó una impresionante búsqueda informativa apreciable a simple vista en su texto, que se inicia a mediados del siglo XVI, con la llegada de las primeras cañas al territorio, y culmina con datos de 1992.
“La historia del azúcar en Matanzas está muy relacionada con el propio desarrollo integral de este lugar, puesto que debido al auge que tuvo esta industria Matanzas se fortaleció hasta llegar a convertirse en puntal del avance económico de la nación”, dijo Perret en la Oficina del Historiador de la Ciudad de Matanzas, tras realizarse la presentación del volumen, a cargo de Urbano Martínez Carmenate.
“Lo ilustra el hecho de que Matanzas fue la provincia que más azúcar fabricó en el país durante casi todo el siglo XIX. Llegó a totalizar más del 50 por ciento de la producción nacional, cuando ya Cuba se consideraba el primer fabricante mundial de ese producto.”
Durante la presentación, Ferret dialogó en torno a esos aspectos con Esteban Lazo, miembro del Buró Político del Partido, y con el novelista cubano Miguel Barnet, ambos sumamente conocedores del tema.
El azúcar... tiene una muestra iconográfica de 340 fotos y grabados, y un copioso apéndice con un mapa de los 618 ingenios que localizó en el territorio en esa etapa. Su autor destaca de manera especial las muchas curiosidades que se generaron a partir del desarrollo de la producción azucarera en esta zona, como el hecho de que fuera aquí donde primero se instalara una máquina de moler que funcionaba con vapor (en el ingenio Ácana, de Sidra), y la visita de un príncipe ruso, hijo de Nicolás II, al ingenio Las Cañas.
“Matanzas es una tierra de azúcar, estudiar eso me ha ayudado a comprenderla más”, dijo.

martes, febrero 26, 2008

Otorgan Premio Anual de la Revista Matanzas

Como parte de las actividades por la Feria Internacional del Libro Cuba 2008, se dieron a conocer los resultados de la segunda edición del Premio Anual de la Revista Matanzas, el cual reconoce a los mejores textos publicados en esa publicación.
El jurado lo integraron Urbano Martínez Carmenate (presidente), José Manuel Espino, Isolina Bellas Galbán, Yamila Gordillo y Lourdes Díaz.
Los resultados fueron los siguientes:
Mejor Poema: Ilustración, de Laura Ruiz
Mejor Cuento: La mesa está servida, de Norge Céspedes
Mejor artículo: La isla desde adentro, de Ulises Rodríguez Febles
Mejor Investigación Histórica: La Florida, de José Antonio Molina (Ciudad de La Habana)
Mejor: Ensayo: Sonetos a Gelsomina: Un viaje intertextual, de Leonel Valdivia (Camagüey)
Mejor Obra para niños y jóvenes: Trata de mirar, de Alejandro González (Camagüey)
Conjunto de ilustraciones: Obras de Sergio Roque

Revistas, criaturas perseguidas

Las revistas son una especie de antología de las diversas manifestaciones del pensamiento humano. Una antología inmediata. Mientras un libro demora -por lo general- cierto prolongado espacio de tiempo en salir del proceso editorial y de la imprenta, las revistas se hacen y mueven con mayor rapidez. Esa agilidad contribuye bastante a que sean fundamentales para la visualización y el dinamismo de los procesos culturales contemporáneos. Y también, ya en un plano más práctico, a que sean aguardadas siempre con avidez por lectores que necesitan conocer lo último, el palpitar del saber humano.
Para hablar largamente de esas perseguidas criaturas, en el Museo Provincial Palacio de Junco se desarrolló este lunes el Coloquio PASAR REVISTA. Las revistas culturales hoy, con la intervención de representantes de prestigiosas publicaciones cubanas.
En la cultura, como en la vida misma, ningún fenómeno existe de manera independiente, todo se interrelaciona. De este modo, mientras se sucedían las intervenciones se produjeron referencias a revistas que dejaron huellas en su tiempo y hoy son puntos de referencia hacia los cuales mirar, como Orto, Avance, Orígenes, Ciclón, Lunes de Revolución.
De modo particular, Reynaldo González, Premio Nacional de Literatura, se refirió a sus propios antecedentes como ‘revistero’, que se remontan a su labor en Pueblo y Cultura, la cual fue la antecedente de la actual Revolución y Cultura. Luego comentó el nuevo entusiasmo que le ha nacido con La Siempreviva (“como sucede con todos los noviazgos recientes”, dijo), que acaba de dar a la luz su segundo número y se propone aportar luces a favor de la literatura.
Por otra parte, se valoró “el estímulo a la reflexión ensayística sobre múltiples asuntos (sociedad, política, economía, cultura, deporte...) que ha constituido una revista como Temas”, según afirmó Denia García Ronda, su subdirectora.
La Gaceta de Cuba, la revista cultural más ‘perseguida’ hoy en día, también se lanzó al ruedo. Norberto Codina, su director, reflexionó en torno a las diversas etapas (unas más felices, otras menos) por las que había pasado a lo largo de los años, hasta que a finales de la década del 80, bajo el impulso de Carlos Martí, Lisandro Otero, León de la Hoz, Reynaldo González y otros, tomó el camino que ha seguido hasta la fecha, tiempo durante el cual se ha reafirmado en la vanguardia de la intelectualidad cubana.
De la Revista del Vigía habló Laura Ruiz, su editora. Planteó que piensan reestructurarla, para buscar una mayor pluralidad en sus proyecciones. Resultó alarmante conocer las dificultades materiales que enfrenta esa publicación, al punto de haber tenido que reducir a un número doble su salida anual. Todo por falta de diversos materiales imprescindibles para su realización manufacturada. Laura también mencionó a Mar Desnudo, un proyecto digital que desarrolla junto al poeta Abel González Fagundo.
Por último, llegó el turno a la Revista Matanzas, la organizadora del coloquio. Lourdes Díaz, su directora, destacó cómo Matanzas rompía se elevaba sobre la provincia y se convertía en una publicación universal, al prestar sus páginas a creadores nacionales y hasta extranjeros de primera línea, con enfoques diversos.
Después que todo acabó, unos cuantos casi corrieron hacia la recepción del Palacio de Junco, en cuya mesa habían colocado algunas revistas para vender. Ningún lector puede resistirse cuando ve una revista cerca.

Andar sobre la luz de Vigía

Ediciones Vigía acaba de presentar Andar sobre la luz, una bibliografía que abarca toda su labor desde que se fundara hace 23 años.
En el volumen se recogen datos esenciales (autores, editores, ilustradores, correctores, artesanos y recortadoras) de los 500 libros, revistas, sueltos, plegables y otras publicaciones que han editado en este periodo.
Agustina Ponce, directora de Vigía, agradeció de manera especial el aporte imprescindible de Driaxned Paz, que llevó la mayor parte del trabajo realizado para recopilar, detalle a detalle, los elementos recogidos en Andar sobre la luz.
Como editores se desempeñaron la propia Agustina, junto a Estela Ación y Gladys Mederos. El diseño lo concibió Rolando Estévez.

La historia es como la vida: con matices


En su natal ciudad de Colón, Eduardo Marrero ha desarrollado una interesante carrera como historiador, cuyo mérito más reciente fue su libro Julián de Zulueta y Amondo. Promotor del capitalismo en Cuba, que le propició premios como el de la UNEAC y el de la Crítica Científico Técnica.
El personaje que estudió es sumamente contradictorio, y catalogado entre esos que tienen sobre sí más sombras que luces, y que por lo general algunos investigadores evaden enfrentarse a los mismos.
¿Por qué decidiste asumirlo?
La historia no es una suma de hechos y personajes positivos, tampoco una dicotomía; es un mosaico de matices, y desgraciadamente – es comprensible – abundan las publicaciones que tienden a exaltar valores patrios. Siempre me pregunto, ¿en dónde situar a los otros?, porque sin ellos no hay historia posible. También sucede como en la actuación, los personajes “negativos” son los que permiten desarrollar con amplitud e intensidad las posibilidades de la creación.
Zulueta estuvo involucrado en cuanto negocio sucio hubo en el siglo XIX cubano, desde la trata de africanos y chinos hasta el contrabando de harinas, de ahí su enorme fortuna que le posibilitó fijar muchas de las estructuras económicas que perduraron por años.
De tus cinco libros publicados, tres son biografías. ¿Intencionalidad?
El género te permite contar con amplitud; la figura es el pretexto para hablar de economía, política, vestuario, música, teatro... durante un período relativamente largo. Siempre digo que no se trata de escribir la historia de Roma sentado en el parque de Matanzas, sino de escribir la historia de Matanzas sentado en un parque de Roma; entonces lo local o regional -que siempre son relativos– se enmascaran o desaparecen.
¿Prejuicios hacia otros géneros?
Cada hecho exige un modo narrativo, cuando no funciona la biografía recurro a otras expresiones, incluyendo la novela y el cuento, que a veces te permiten decir más. El soslayar estos cauces hace que se pierdan muchas historias interesantes, y muchos historiadores. En Zulueta, por ejemplo, comienzo los capítulos moviendo el discurso del presente al pasado, una licencia poco inusual para la “historia pura” y que algunos amigos me censuraron en el manuscrito. Tal vez lo “negativo” del personaje y estas transgresiones han contribuido a la buena acogida del libro.
¿Y el futuro?
Más despejado. Ya está en proceso editorial - en Ediciones Matanzas – Julio Reyes Cairo, donde volvemos al empeño – es en coautoría con Miriam Hernández - de desacralizar al héroe, porque mientras más humanos sean son más reales. Fue un joven con una actuación increíble, asaltado por inquietudes políticas, existenciales, deportivas, cognoscitivas. Murió, o fue asesinado, precisamente en la búsqueda de esas respuestas. Son tantos los proyectos que estoy por pedir una segunda vida.

lunes, febrero 25, 2008

Los puentes ya se abrieron

Un notable aporte para la comprensión de la literatura matancera resulta el libro Los puentes abiertos, del investigador Urbano Martínez Carmenate, dado a conocer hoy en el Museo Provincial Palacio de Junco.
Al presentar el volumen, el poeta y editor Alfredo Zaldívar señaló que se trata de un profundo recorrido por el panorama de las letras en este territorio desde sus mismos inicios hasta el 1844.
“Desde las alusiones a Matanzas por los cronistas de indias, comienza un viaje que no obvia los primeros textos escritos en la localidad, (aún cuando su valor no pase del documental), los espacios de vacío en que la producción literaria es nula o desvalorizable, la visón de los viajeros (pienso en el reverendo norteamericano Abiel Abot, uno de los primeros de tan ilustre saga, que aportaran a la historia local, otras miradas, y en el grabador francés Federico Miahle, imprescindible a la iconografía matancera); la llegada de la imprenta y las primeras publicaciones literarias (La Guirnalda) y las publicaciones históricas, el periodismo —en la que destaca la labor literaria de ese portento de modernidad que fue La Aurora—, la esclarecedora sección dedicada a la tertulia matancera con y con del Monte, la historiografía local, sus pioneros…”
Zaldívar destacó además “la clara exposición que hace el autor de la relación entre la ciudad y aquellos figuras que no siendo matanceros de nacimiento (Zequeira, Heredia, Plácido, Manzano, Tanco, Del Monte) dejaron aquí su traza, o pueden figurar con la misma plenitud que Milanés, en los cimientos de la matanceridad”.