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lunes, noviembre 11, 2013

Reúnen prosa ‘reflexiva’ de la Avellaneda

Un volumen que reúne la prosa ‘reflexiva’ (ensayos, artículos, crítica literaria, semblanzas e impresiones de viaje) de Gertrudis Gómez de Avellaneda será dado a conocer por Ediciones Matanzas, como parte del homenaje que a lo largo del país se le realizará a esta importante escritora cubana, en ocasión de conmemorarse el próximo año el bicentenario de su nacimiento.
“Gómez de Avellaneda, figura clave del romanticismo femenino cubano, llega al presente mediante un carácter y un tono de prosa dinamizado por una tensión intrínseca distinta, que traza una voz autoral peculiar de mayor conceptualización y mucho menos ambigua en relación con sus textos de intención artístico–literaria”, afirma en el prólogo la investigadora Cira Romero, especialista del Instituto de Literatura y Lingüística, quien estuvo a cargo de la compilación de los materiales que dan cuerpo a este libro.
“Pero —continúa Cira— no se trata de que estemos frente a otra Tula —siempre fue la misma—, sino de cara a otro modo expresivo, pues muchas de las ideas vertidas en los trabajos que se agrupan en este volumen pueden ser verificadas, mediante otro lenguaje, en sus obras, sobre todo las de carácter narrativo; o a la manera de citas eruditas en textos como su leyenda “La flor del ángel”, donde coloca una de la obra Los amantes de Teruel, de Hartzenbush. Creo que en el caso de esta autora, su ejecutoria en la prosa no fictiva, sea ensayística o crítica, no debe asumirse como un hecho colateral, sino intencional, programático.”
El libro recoge un total de 24 textos, nunca recopilados por la autora, y la mayoría aún dispersos en las publicaciones periódicas donde colaboró. El tema más recurrente en ellos es el de la mujer, como en sentido general lo fue también en la producción de la Avellaneda en los demás campos literarios que frecuentó: poesía, teatro, novela, epistolario, autobiografía...
Esta preocupación es evidente en “La mujer” y en “Luisa Molina”, los dos ensayos que se incluyen en la recopilación. En el primero aborda la situación a nivel social; en el segundo, profundiza en el quehacer de Luisa Molina, menospreciada poetisa matancera, la cual le sirve a la vez como ejemplo específico de la marginación del sexo femenino desde diversos puntos de vista.
Se presentan además dos artículos: “Lo bueno y lo bello” y “Situación actual del artista”, en tanto en la sección de crítica literaria se incluyen siete materiales, en su momento casi todos prólogos de libros, y entre los que destacan los dedicados a las Poesías, de Luisa Pérez de Zambrana, y Viaje a La Habana, de la condesa de Merlín.
Particular interés revisten también las semblanzas de doce mujeres célebres, que van desde una escritora como Safo hasta Semíramis, reina de Babilonia, y  Santa Teresa de Jesús. Mientras se le ve recorrer sus vidas, su quehacer, se nota el interés de la autora por luchar contra la condición subalterna que se le reservaba a la mujer.
Por último, se pone a disposición del lector impresiones de viajes: “Mi última excursión por los Pirineos”, texto que precede a los anexos en los que se incorporan visiones contemporáneas acerca de la prosa ‘reflexiva’ de la Avellaneda: “El discurso crítico de la Avellaneda: fantasma ilustre de la historiografía literaria cubana” y “Estrategia y propuesta de un periodismo marginal”, ambos de Susana Montero.
Obras. Ensayos, artículos, crítica literaria e impresiones de viaje, como se titula el libro, contó con la edición de Alina Bárbara López y Dianelys Gómez y se halla en proceso de impresión en estos momentos.
Gertrudis Gómez de Avellaneda (Camagüey, 1814- Madrid, 1873)  produjo novelas como Sab (1841) y Dos mujeres (1842-1843), leyendas como “El aura blanca” y “La velada del helecho”, teatro que cuenta entre sus piezas más destacadas a “Baltasar”, “La hija de las flores” y “Munio Alfonso”, poesía,  una autobiografía, un copioso epistolario, impresiones de viajes, crítica literaria…
Cira Romero ha comentado a la prensa que varias editoriales cubanas, en formato impreso o electrónico, se encuentran trabajando también para publicar volúmenes de la Avellaneda, como homenaje al bicentenario de su nacimiento.
Mencionó, entre otros,  Correspondencias con Ignacio de Cepeda (Editorial Ácana); las novelas Sab, Dos Mujeres y El artista barquero (las tres en Letras Cubanas) y la selección de poemas Páginas escogidas (Casa de las Américas), así como el Devocionario de la Avellanada (Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana) y una recopilación de 15 ensayos de autores cubanos y extranjeros que abordan su obra, a cargo de Ediciones Unión.


 

lunes, agosto 26, 2013

Margarita Aldanás: “Solo quien perdona alcanza la paz”

Un mujer que dialoga acerca de sus conflictos existenciales con la sociedad y con ella misma, una mujer que encuentra en el perdón el instrumento que necesitaba para pasar páginas dolorosas y abrir otras nuevas; una mujer en esas circunstancias se presenta como protagonista de la novela Las manos de Pedro que la escritora matancera Margarita Aldanás ha dado a conocer en la Editorial Oriente, de Santiago de Cuba.
“Ella, el personaje principal, ha sufrido mucho, tiene problemas en su hogar, en la relación con el ambiente del pueblo en el que vive, y en el orden personal experimentó un suceso muy fuerte: una violación sexual”, comenta la autora.
“Sin embargo, a pesar de todo esto, sale adelante, y lo consigue  aprendiendo a perdonar: solo quien perdona logra la paz que se necesita para estar con su propio ser en todo momento, sean las circunstancias que sean.”
Esta es la primera novela de Margarita Aldanás, quien hasta ahora había publicado los libros de poesía Una mujer lo sabe (Ediciones Matanzas) y Cartas para Anton (Editorial El carro del sol, Barcelona). Había dado a conocer además algunos cuentos en revistas y antologías de ese género.La novela se desarrolla a modo de monólogo de la protagonista y, como dijera el escritor Ulises Rodríguez Febles al presentar este volumen en un espacio de promoción literaria en la ciudad de Matanzas, sigue “una narración cronológica de su biografía, y otras cronológico, con interrupciones y transiciones, bruscas, imprecisas o lentísimas, como pedazos dispersos de disímiles discursos que se funden en uno solo”.
Las manos de Pedro —agregó Ulises— es una novela, que cuando uno la lee, descubre, en la primera palabra, ella, como el foco discursivo es la mujer, una mujer de hoy, de varias épocas y latitudes, pero especialmente nuestra, de ahora mismo, que nos cuenta o de la que cuentan, su tragedia, con sus caídas y traumáticas maneras de levantarse, incluso de las humillaciones, de las vejaciones, del dolor que va más allá de las vísceras.”

miércoles, octubre 24, 2012

Las plurales vidas del Teatro Sauto

Teatro Sauto: Vidas en plural, de Amarilys S. Ribot, dado a conocer por Ediciones Matanzas, ofrece una ‘historia viva’ de ese importante coliseo cubano, articulada a partir de las voces de treinta técnicos, arquitectos, historiadores y visitantes asiduos al mismo.

Durante la presentación de este volumen, Cecilia Sodis Carrillo, directora de esa institución cultural y ella misma una de las testimoniantes, lo consideró imprescindible no solo por aportar novedosa información sobre diversas etapas del Sauto, sino por hacerlo además desde una óptica humana, con lo que logra que sus páginas resulten muy atractivas.

El texto contiene confesiones de personalidades como Mario Argenter Sierra, Luis Carbonell, Carilda Oliver Labra, Abelardo Estorino, Omara Portuondo, Frank Fernández, Lizt Alfonso, Daniel Taboada y Carlos Ruiz de la Tejera.

Amarilys S. Ribot señaló que los entrevistados ofrecen perspectivas sumamente variadas sobre el Sauto, que incluyen evocaciones personales, anécdotas cargadas de humor, consideraciones profesionales relacionadas con aspectos artísticos o técnicos, entre otros enfoques.

Ubicado en la ciudad de Matanzas, y concebido por el arquitecto italiano Daniel Dall’Aglio con elegante exterior neoclásico y bellos salones, el Sauto se convirtió, desde su apertura oficial el 6 de abril de 1893, en punto de referencia en el panorama cultural de la Isla.

Daneris Fernández, Historiador de ese coliseo, afirmó que la relevancia de este lugar puede apreciarse en los propios artistas que lo han visitado durante los más de 100 años que lleva funcionando.

Recordó artistas como Sarah Bernhardt, Anna Pávlova, Alicia Alonso, Jacinto Benavente, Adelaida Rístori, José White, Teresa Carreño, Antonio Gades, Ernesto Lecuona, Andrés Segovia, María Guerrero, Brindis de Salas, Frank Fernández... En tanto José Raúl Capablanca, quien jugó en el mismo una partida de ajedrez.
La presentación de este libro se efectuó en el propio Teatro Sauto, que se encuentra en proceso de reparación desde hace varios años.

Amarilys Sánchez Ribot (Matanzas, 1971) es licenciada en Periodismo por la Universidad de La Habana. Ha laborado en varios medios de prensa de la provincia de Matanzas. Como periodista ha recibido importantes premios. Ha trabajado en la promoción cultural de los teatros Sauto y Papalote. Este es su primer libro.


Publicado en Mar Desnudo

martes, septiembre 04, 2012

Reeditan Fumando espero

Como parte de las celebraciones por el centenario de Virgilio Piñera, Ediciones Matanzas presentará este año una novela que se inspira en la vida de ese importante dramaturgo, narrador y poeta cubano: se trata de Fumando espero, de Jorge Ángel Pérez, que de este modo se publica por segunda vez en Cuba.

Así lo dio a conocer el autor de esa obra durante las sesiones de un coloquio sobre Virgilio que tuvo lugar recientemente en las ciudades de Matanzas y Cárdenas, donde participaron también otros importantes intelectuales cubanos como Antón Arrufat, Cira Romero, Lourdes Arencibia, Vivian Martínez Tabares, Norge Espinosa y Roberto Pérez León.

“Esta reedición de Fumando espero contiene modificaciones del texto original, pero no muchas, centradas sobre todo en una especie de reescritura del penúltimo capítulo”, declaró Jorge Ángel.“Esta obra parte de la vida de Virgilio, específicamente de su estancia en Argentina, y toma elementos reales de su existencia, especialmente los más ‘escabrosos’, los que habitualmente se han esquivado, pero bajo ninguna circunstancia puede asumirse como un texto histórico; no es otra cosa que pura ficción”.

Este libro se dio a conocer por Letras Cubanas en 2004, y se agotó con rapidez en las librerías de la Isla. En 2005 resultó primer finalista del premio de novela Rómulo Gallegos, en Venezuela, donde fue reeditado ese mismo año.

Junto a su salida por Ediciones Matanzas, en 2012 también se prevé su publicación en una casa editora argentina.

Publicado en Mar Desnudo

martes, junio 12, 2012

Cartas de Mallarmé

La compilación de cartas de Stéphane Mallarmé que Ediciones Matanzas ha dado a conocer recientemente, resulta fundamental para entender aspectos esenciales de la obra de este escritor francés y, por supuesto, del decursar de la poesía moderna.

Así lo afirmó Alfredo Zaldívar, uno de los editores de ese libro que reúne más de 40 misivas que a lo largo de su vida Mallarmé le enviara a familiares, amigos y a diversos artistas e intelectuales.

Llaman la atención algunas destinadas a escritores de notable relevancia, como es el caso de Zola, Verlaine, Valéry, Claudel, Gidé y José-María de Heredia, así como un mensaje que Mallarmé borronera la víspera de su muerte y que se valora como su nota testamentaria.
El poeta argentino Rodolfo Alonso tuvo a su cargo la selección, la traducción, el prólogo y las notas de este libro, que se titula Cartas sobre la poesía.

Al preparar esta compilación, Alonso tuvo el acierto de escoger significativos textos que develan “sus originalísimas y peculiares concepciones sobre la poesía”, el hondo drama espiritual que el acto creativo implicaba en su caso, y todo esto matizado a partir de referencias a su vida cotidiana.

Alonso hace énfasis en el hecho de que son realmente escasas las cartas de Mallarmé con este tipo de reflexiones, lo que resulta más llamativo si se piensa que su correspondencia completa abarca doce gruesos volúmenes.
Publicado en Mar Desnudo

Polvo de hadas

La atractiva manera con que se acerca a la naturaleza fue señalada como una de las virtudes principales del volumen de poesía infantil Polvo de hadas, de Carlos Ettiel Gómez Abreu, que se dio a conocer en el espacio La arcada de papel, organizado por la Casa de las Letras Digdora Alonso, de la ciudad de Matanzas.

Al realizar la presentación del libro, la escritora Yanira Marimón expresó que la naturaleza es un tema recurrente en la literatura para niños, pero que en este caso había una perspectiva distinta.

“Su poesía, siempre rimada, cuenta con una música peculiar, con su ritmo interior, y además de ser ingeniosa, trabaja con fineza las imágenes; por otro lado, acude a diversas estructuras estróficas: la décima, la redondilla, el ovillejo, el sonetillo, el romance, entre otras”.

Este es el primer libro de Carlos Ettiel Gómez Abreu (Colón, 1978), quien formó parte del taller de autores para niños coordinado en la provincia de Matanzas por el escritor José Manuel Espino. Algunos de sus textos ya habían aparecido en revistas cubanas.

Polvo de hadas fue editado por Yanira Marimón. Las ilustraciones estuvieron a cargo de Abdel de la Campa, y el diseño lo hizo Johann E. Trujillo.

La arcada de papel, que se realiza con periodicidad mensual, es un espacio en el que se promueve la literatura para niños. Autores de este género presentan sus libros y comparten con los asistentes, por lo general vecinos y estudiantes del barrio de la Playa, en la ciudad de Matanzas, donde se encuentra ubicada la Casa de las Letras Digdora Alonso.

Publicado en Cubaliteraria

Enrique en la república de Labrador


Un notable aporte al estudio de Enrique Labrador Ruiz (1902-1991) lo constituye un libro publicado por Ediciones Matanzas, en el que se recuperan algunos fragmentos del complejo proceso de recepción de la obra de este imprescindible narrador cubano.

Enrique en la república de Labrador, como se titula el volumen, reúne acercamientos a la figura de Labrador Ruiz mediante artículos, reseñas, crónicas y entrevistas dadas a conocer en la prensa cubana, en las décadas del cuarenta y el cincuenta del pasado siglo, franja de tiempo muy significativa en su producción literaria.

El volumen, compilado por Rebeca Murga y Lorenzo Lunar, recoge en total quince trabajos, algunos firmados por escritores hoy muy reconocidos como Salvador Bueno, Gastón Baquero, Agustín Acosta, Marcelo Pogolotti, Fernando G. Campoamor y Heberto Padilla.

Son testimonios de la polémica manera en que Labrador Ruiz se impuso en la república de las letras cubanas y, a la vez, de los esfuerzos de la época para llegar a la verdad que había en sus tan insólitas propuestas escriturales.

Labrador Ruiz fue un caso inaudito durante la primera mitad del siglo XX. Un caso sin precedentes. Ya desde Laberinto de sí mismo (1933), su primer volumen de prosa, produjo consternación, debido a sus modos de concebir y hacer la literatura.

Entre sus obras también se encuentran las novelas Cresival (1936), Anteo (1940) y La sangre hambrienta (1950), así como los libros de cuentos Carne de Quimera (1947), Trailer de sueños (1949) y El gallo en el espejo (1953).

Enrique en la república de Labrador es el tercer volumen que han dado a conocer Rebeca y Lorenzo, los compiladores, para contribuir al rescate paulatino de la obra y del pensamiento en torno a la imprescindible obra de Enrique Labrador Ruiz.

Publicado en Mar Desnudo

viernes, abril 20, 2012

Israel Domínguez: “He logrado que los animales del corazón cabalguen sin riendas ni cercas”

Publicado en Mar desnudo

En la reciente Feria del Libro, Israel Domínguez dio a conocer Viaje de regreso (Ediciones Matanzas, 2011), un volumen de versos que ha llamado la atención por su profundo contenido humano. Tiene un poema verdaderamente conmovedor, el Tac-tac de la chancleta izquierda, en el que hace referencia a su madre, cuidadora de un familiar con Alzheimer. Israel lo ha leído en varias ocasiones, y en buena parte de esas varias ocasiones en las que yo estuve presente, he visto salir lágrimas entre quienes lo escuchaban. ¿Una cosa así todavía era posible en estos tiempos?

Nacido en 1974, Israel ya ha publicado libros como Hojas de Cal (2001), Collage mientras avanza mi carro de equipaje (2002) y Sobre un fondo de arena (2004). Entre sus premios destacan el Calendario y el Dador. El pasado año obtuvo mención en el concurso de poesía de la revista La gaceta de Cuba.


¿Hasta dónde es Viaje de regreso un viaje hacia ti mismo, un repaso de tu existencia?
La memoria es un viaje de regreso, inherente, por supuesto, al ser humano. Es un proceso regresivo que sirve, directa o indirectamente, como materia prima a cualquier creador. En el caso específico de este poemario, no solo sirve como instrumento, sino también como escenario de la poesía, es decir, la memoria como suceso poético, al cual el sujeto lirico alude constantemente, suceso que es descrito mientras transcurre.

No obstante, no se trata de reducir la memoria a lo individual; pues la memoria colectiva influye en la memoria individual y viceversa. Por tanto, es un viaje a la infancia, a la adolescencia, a la primera juventud, incluso, a mi pasado más inmediato. Y por consiguiente, es un recorrido de regreso por todo lo transcendente que he visto y he sentido, en mi pueblo natal, en ciudades de mi país y del extranjero. En otras palabras, es un repaso de mi existencia por mi nación y por el mundo.

¿Cómo se relaciona este libro con el resto de tus poemarios, este libro que une el lirismo, el simbolismo y la inmediatez que habían mostrado, ‘por separado’, o mejor que estaban más o menos acentuados en tus otras propuestas?
 

Los libros anteriores pudieran considerarse un camino para llegar a este último. Si hablamos de la obra de un escritor como un solo libro, lo anterior tendría mucha lógica. Sin embargo, no me propongo escribir siempre lo mismo; el reto consiste en el cambio constante, en descubrir cómo mutar sin dejar de ser uno mismo.

Por supuesto, por mucho que trate uno de proponerse cambios, hay esencias invariables; y además, la creación es ante todo revelación. La misteriosa poiesis nos dice con su guiño vanidoso y presumido: “No te hagas el demiurgo. Aquí quien pone las reglas soy yo”. Y así hay poemas que te sorprenden, y otros que te decepcionan. Pero seguimos intentándolo, y seguiremos.

Viaje de regreso tiene un poco del lirismo y el simbolismo de Hojas de cal y un poco de la inmediatez de Después de acompañar a William Jones. No obstante, tiene su propia voz, su propio ritmo. Alcanza independencia, sobre todo en aquellos poemas de largo aliento en que dejé a los animales del corazón cabalgar sin riendas ni cercas, y no tuve miedo ni me dejé llevar por ciertos fantasmas estilísticos, por los verdugos preceptos de la síntesis y la escritura correcta. He sido un poco más libre como creador. 
  
¿Piensas que Viaje... es una propuesta mayor, de madurez?


No sabría decir si supera lo anterior. Es una cuestión de apreciación que no me corresponde. Mantengo un equilibrio entre la inconformidad y la conformidad. De algo sí estoy seguro: estos poemas parecen ser más humanos, más conmovedores, lo cual puede ser peligroso porque también esto puede colindar con lo patético y lo kitsch.

El hecho de que le guste a la gente es satisfactorio, y a mí en particular me gusta que así sea, pero eso no quiere decir que vaya por el camino correcto. Una buena parte de la literatura se ha divorciado del público, pero tampoco el público hace nada por una reconciliación inteligente. A la gente le gusta cada vez más que le pongan los versos masticaditos en sus boquitas de bebé de compota.

Si escribí un poema como el Tac-tac de la chancleta izquierda se debió a mi necesidad de expresar un dolor muy fuerte que aún sucede en mi existencia, a mi obligación de rendir homenaje a mi madre, a quien podré superar en cuanto a ‘notoriedad’, pero nunca superaré su condición humana. Hay una diferencia abismal entre humildad y modestia: la humildad nace con la persona, no se alcanza. Mi madre es humilde, yo apenas soy modesto.  

Ediciones Matanzas, Premio La Rosa Blanca

Publicado en mar desnudo
Ediciones Matanzas recibió el premio La Rosa Blanca, otorgado anualmente por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), a figuras e instituciones con un aporte relevante a la difusión y promoción de la literatura para niños en Cuba.
La entrega oficial se produjo durante la celebración del Sábado del Libro, en la Calle de madera de la Plaza de Armas, en La Habana, y contó con la presencia de Zuleika Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro, y de los Premios Nacionales de Literatura Jaime Sarusky y Pablo Armando Fernández.
Magalis Sánchez Ochoa, presidenta de la sección de literatura infantil y juvenil de la UNEAC, afirmó que Ediciones Matanzas ha dado a conocer en su catálogo significativas propuestas en ese género, no solo por la calidad y diversidad de sus autores, sino también por la propia concepción de los textos en cuanto a diseño e ilustración.Asimismo destacó la labor que de modo general desarrolla esa casa editora, y específicamente elogió el trabajo de Alfredo Zaldívar, quien es el director de la misma, y tiene una reconocida trayectoria como editor y promotor cultural.
 En los últimos años, Ediciones Matanzas ha recorrido un camino exitoso, al punto que sus textos han alcanzado importantes reconocimientos: en varias ocasiones el Premio Nacional de la Crítica Literaria y también el Científico Técnico, el Premio de Diseño Raúl Martínez, el Premio de Historia José Luciano Franco, entre otros.
Este Sábado del Libro se dedicó de manera especial a la Editorial Gente Nueva, a propósito del aniversario 45 de su fundación. Enrique Pérez Díaz, su director, presentó diez de los títulos más recientes de la misma.
Entre los libros que dio a conocer se hallan tres ganadores del premio de literatura infantil La Edad de Oro, pertenecientes a los autores matanceros José Manuel Espino (noveleta de tradiciones campesinas) María Laura Aguiar (teatro) y Marta Teresita Tarifa (poesía).
Estas actividades tuvieron lugar el 31 de marzo, reconocido como el Día del Libro en Cuba, por lo cual, es obvio, se encontraban dedicadas también a celebrar este acontecimiento.

¿Doralina o Dora Alonso?

Publicado en cubaliteraria

La princesa Doralina, novela para niños de Julio M. Llanes, es un peculiar homenaje a la vida y obra de la reconocida escritora cubana Dora Alonso. Así lo afirmó el propio Llanes al dar a conocer este texto en la casa-sede de la UNEAC en la ciudad de Matanzas.

“Tomé a Dora Alonso como centro de mi narración; hago coincidir parte de lo que fue su existencia real, con elementos de ficción y hasta con algunos personajes que ella misma creó, especialmente Pelusín del Monte. Aparte de mi constante interés por su obra, que me llevó incluso a escribir un ensayo, ya yo había realizado antes algunos juegos intertextuales con la misma; lo hice específicamente en mi novela Paquelé, en la que el personaje con el mismo nombre, un calesero del siglo XIX, tiene un encuentro con Martín Colorín, el cochero azul”.

Publicada el pasado año por Ediciones Matanzas, La princesa Doralina puede catalogarse como una especie de novela-testimonio, según opinó el escritor José Manuel Espino en sus palabras de presentación, donde aseguró que Llanes se halla entre los más importantes escritores de literatura para niños y jóvenes en Cuba.

Con anterioridad, Llanes se había acercado desde la narrativa a figuras como Nicolás Guillén y Celia Sánchez Manduley.

Nacido en Sancti Espíritus en 1948, Julio M. Llanes López ha obtenido diversos premios, entre los que se encuentran La Edad de Oro, La Rosa Blanca y mención del Premio Ismaelillo.

La princesa Doralina recibió el premio extraordinario que otorgó el Comité Provincial de la UNEAC de Matanzas por el centenario del natalicio de Dora Alonso.

Celia nuestra y de las flores, Paquelé, Canción para una sonrisa, El pájaro del alma y El día que me quieras son algunos de sus libros publicados. La princesa Doralina fue editada por Bárbaro Velazco y cuenta con ilustraciones de Javier Dueñas.

lunes, septiembre 15, 2008

Darán a conocer premio de poesía Digdora Alonso

Más de 40 escritores cubanos presentaron sus obras en la primera edición del Premio Nacional de Poesía Digdora Alonso, cuyos resultados se conocerán este viernes en la tarde en Ediciones Vigía.
Nancy Morejón, Roberto Manzano y Juan Luis Hernández Milián integran el jurado que analizó detalladamente las propuestas creativas.
El certamen se ha convocado como parte de un homenaje a la poetisa Digdora Alonso (1921-2007), organizado por Vigía y el Centro Provincial del Libro.
La jornada, enriquecida con actuaciones de Danza Espiral y del grupo de teatro Icarón, incluye además un panel reflexivo en torno a la vida y a la trayectoria literaria de esta matancera, y un recital de poesía.
Considerada por Dulce María Loynaz “una de las voces más importantes de la poesía femenina cubana", Digdora Alonso escribió libros tan significativos como Bajo el hongo, Yo, mi desconocida, Como ángel cierto y Pájaro y Luna.
El homenaje se había previsto realizar la semana anterior, pero debido a la situación provocada por el huracán Ike, debió posponerse.

miércoles, julio 02, 2008

Carilda Oliver Labra y su experiencia de la lectura

Su momento de leer es la noche. Carilda Oliver Labra no sabe por qué. Tal vez por la serena frescura, o por el silencio y la intimidad que se siente en esos momentos. Cerca de medianoche se acomoda en el sillón y recorre el libro de turno. Termina a las dos o a las tres de la mañana, feliz.
“Esa es una costumbre mía de siempre, he intentado no madrugar tanto pero al final sigo haciéndolo. No puedo contenerme. No puedo acostarme sin haber leído”, dice.
Su ‘carrera’ como lectora la inició bien temprano, en la infancia. Empezó en los libros de texto de las escuelas, pero luego se desplazó hacia otras propuestas que paulatinamente fue teniendo a mano.
“El primer libro que yo tengo en la memoria (que no era un texto de clases) pertenecía a un tío mío. Sin pedir permiso me lo llevé para la casa. vamos a decir que lo tomé prestado. Trataba del Imperio Romano. Tenía como cuatro tomos, yo sólo cogí el uno. No lo entendí, pero tenía unos dibujos que me encantaron. Lo guardé bajo la almohada. Mi madre, por la mañana, al tender la cama, lo descubrió. Tuve que confesar mi pecado y me hicieron devolverlo enseguida.
“En general, en mi casa no había libros que me gustaran. Los que habían eran de mi padre. Él era abogado, dentista y estudiaba medicina. Y todos los títulos que tenía se relacionaban con esas profesiones. Además, los metía bajo llave, en un librero cuyas puertas tenían puestos cristales.”
Hubo dos libros que le transformaron la vida, dos libros que a través de los años han fascinado a los niños cubanos y de otras latitudes: La edad de oro, de José Martí, y Corazón, de Edmundo de Amicis.
“Llegaron a mi vida a través de la escuela. La Edad de Oro se mencionaba en clases. Corazón me lo regaló una maestra.
“La maestra se llamaba Ruperta Berrier. Vivía frente a mi casa. Como tenía 80 años (y así y todo daba clases, porque le gustaba, por vocación), caminaba con dificultad, y yo la acompañaba para ir a la escuela, que estaba a dos cuadras, frente al parquecito de Pueblo Nuevo. Apoyaba su mano derecha en mi hombro, y con la otra tomaba el bastón.
“Un día me regaló Corazón. Adentro le pegó una foto suya, para que siempre la recordara. Lo leí y me encantó.
“Corazón y La Edad de Oro tienen cierto parecido, aunque son dos escrituras distintas. Tienen una atmósfera semejante. Esos dos textos yo siempre se los he leído a mis sobrinos. Son indispensables para los niños.
“Otra cosa que me ayudó bastante fue el Tesoro de la Juventud. Poseía información sobre cualquier tema. Lo revisé muchas veces.
“Ya en la adolescencia, empecé a interesarme por el Derecho. Ayudaba a mi papá a pasar a máquina documentos que debía hacer como abogado. Eso me fue llamando la atención y profundicé en algunos de sus libros.
“¿Libros que interesaron luego? Muchos. En primer lugar los de Martí. Sus discursos, diarios y cartas son maravillosos. Y en general toda su obra. Martí como escritor y pensador se adelantó a su época.
“También he preferido los de Gabriela Mistral, Neruda, Vallejo, Darío, Borges, y los españoles Miguel Hernández, Salinas y Gloria Fuertes. De Cuba, Dulce María Loynaz y Fina García Marruz, sobre todo sus ensayos. Esos son los que tengo en la mente ahora, pero hay otros más. La experiencia de la lectura es algo que jamás termina.”

jueves, junio 12, 2008

La poesía no abandona la casa de un poeta

La poesía no abandona la casa donde vivió un poeta. Quizás en algún momento se haga tenue, pero luego vuelve. Misteriosamente vuelve, como sucede con el olor de ciertas flores que, imperceptible en las mañanas y los atardeceres, reaparece intenso en la noche.
Lo demuestra lo ocurrido, no hace mucho, en el que fuera el hogar del renombrado escritor matancero José Jacinto Milanés (1814-1863), y en el cual radica en la actualidad el Archivo Histórico Provincial.
En su acogedor patio colonial, en medio de una sugestiva noche, otra vez se derramaron los versos como brisa. Y fue que la joven escritora Yanira Marimón leyó una muestra de su obra, al retomarse el espacio cultural Miércoles de la Poesía.
Concebido en la década de los setenta por el periodista Ricardo Vázquez (etapa durante la cual contó con la presencia de figuras notables de Cuba y Latinoamérica), y luego perdido por diversas razones, se rescata ahora con periodicidad bimensual, y como iniciativa de la Asociación de Escritores de la UNEAC en Matanzas.
Haber disfrutado a plenitud de los poemas de Yanira (en los que mediante una fluida y clara escritura trasluce el sosiego y el delirio que ha sido su propia vida), saber que a través de esta vía habrá una posibilidad nueva de mantenerse en contacto con los más destacadas producciones poéticas, dan la certeza de que Miércoles de la Poesía ha hecho diana.
Falta que se mantenga. Que se haga todo lo posible para que los versos no vuelvan a faltar en la casa de un gran poeta.

jueves, mayo 22, 2008

Un dossier para Trelles

Al destacado patriota e intelectual cubano Carlos Manuel Trelles y Govín (1866-1951) le ha dedicado un dossier homenaje la Revista Matanzas, recogido en la sección Flor y Memoria de su más reciente número, correspondiente a enero-abril de 2008.Estudios de Raúl R. Ruíz, Aracelis García Carranza, Tomás Fernández Robaina y Caridad Contreras se reúnen de este modo para proyectar nuevas luces en torno a su intensa vida de revolucionario, y también de pensador con particular relieve en sus labores de bibliógrafo, bibliotecario, historiador y científico. Durante más de cinco años, Trelles colaboró en su natal Matanzas en los preparativos de la guerra del 95, manteniendo vínculos directos con Martí y sus emisarios. Luego partió al exilio donde, entre otras acciones, luchó con las ideas, con sus textos dados a la luz en Patria.Por otro lado, al hacer un resumen de su aporte intelectual Aracelis García Carranza afirma que su obra fundamental es una especie de “inventario precioso del pensamiento cubano desde el siglo XVII hasta el 1916”, al concebir reconocidas bibliografías de esas etapas.En sus demás espacios habituales, en esta ocasión brinda la Revista Matanzas otras propuestas interesantes, entre las que se hallan un ensayo de Caridad Atencio sobre la obra de Antón Arrufat, versos del relevante escritor brasileño Joao Cruz e Sousa traducidos por Ricardo Alberto Pérez, una investigación de Eduardo Marrero que profundiza en el aporte gallego a la Ejército Libertador, divertidas caricaturas de Manuel inspiradas en motivos literarios...

miércoles, abril 23, 2008

La historia bien contada

Daneris Fernández (Santa Clara, 1970) dice que para producir un buen libro de historia es imprescindible una escritura adecuada o, mejor, novedosa, a través de la cual fluya libremente el contenido.
“Para lograr una comunicación verdaderamente efectiva, hacen falta un lenguaje fresco, dinámico, y estructuras más relacionadas con el hombre de hoy, con el desarrollo de su pensamiento”, afirma.
Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, es también un destacado narrador, con premios y libros publicados, y acaso esta confluencia entre el investigador y el narrador influya en las anteriores opiniones, que, por demás, acaba de llevar a la práctica al pie de la letra.
Lo ha hecho mediante la reciente presentación por Ediciones Matanzas del volumen Historia del Teatro Sauto (1863-1899), con edición de Alfredo Zaldívar y diseño de Johann E. Trujillo, y cuya lectura resulta agradable, ‘fácil’.
“Recoge los años iniciales del Sauto, desde la concepción de los primeros proyectos para su construcción hasta su inauguración y el cambio de nombre (en un inicio se llamaba Esteban, en honor al gobernador de la ciudad), ocurrido el 27 de febrero de 1899, y no el 6 de mayo como se afirmaba hasta ahora.
“Me resultó muy difícil hallarle el ‘tono’, el ritmo con el que finalmente lo redacté, algo complicado si uno tiene enfrente muchos datos. ¿Cómo armar todo sin ser excesivamente retórico, sin atiborrar? Creo que eso fue lo más duro.
“Luego, a los elementos referidos a la concepción y desarrollo del coliseo de manera específica, le incorporé otros relacionados con la atmósfera, con la vida cotidiana de la Matanzas de entonces.
“Este enfoque me parece fundamental. La historia de un hecho histórico no solo es la historia del hecho en sí mismo. Es, además, la historia de su tiempo: de la gente, de la ciudad, del país, del mundo.
“Ahora bien, tales aspectos no deben plasmarse de manera esquemática. A veces se ponen bloques enteros de tales o más cuales temas dentro de un libro, aunque no sean el aspecto esencial a tratar dentro del mismo. Eso, en realidad, no es lo correcto.
“Deben buscarse mecanismos para insertarlos armónicamente, no convirtiéndolos en puntos centrales, sino haciendo que sirvan de apoyo, de telón de fondo a los verdaderos objetivos claves del texto.”
CON OJOS DE ASOMBRO
Cuando en 2003 lo nombraron historiador del Sauto, y comenzó a trabajar en ese libro, apenas había entrado en algunas ocasiones al teatro, e ignoraba el más mínimo detalle relacionado con su devenir.
Sin embargo, Daneris Fernández cree que lejos de un problema eso al final constituyó una ventaja, pues lo hizo aproximarse al coliseo con ojos prestos al asombro ante cualquiera de sus peculiaridades.
“El poeta Eliseo Diego afirmaba que hizo uno de sus libros luego de buscar uno parecido y no haberlo hallado por ningún sitio. Algo así ocurrió conmigo. Como no había nada que satisficiera de modo amplio mis inquietudes sobre el Sauto, concebí un libro para respondérmelas.
“Partir de cero me dio, asimismo, la posibilidad de situarme desde la perspectiva de una persona cualquiera (de la cual, por cierto, no quisiera alejarme en los proyectos investigativos futuros, entre los que se halla, por supuesto, la continuación de la historia del Sauto).
“¿La perspectiva de una persona cualquiera? Me refiero a la capacidad que tiene una ‘persona cualquiera’ de mirar con otros ojos, de fijarse en detalles que a veces los conocedores de ciertos temas obvian, por ‘sabidos’, y son los que en un momento dado pueden resultar más atractivos, e incluso más significativos para el ser humano. Por ejemplo, esos mismos detalles de telón de fondo de los que había hablado antes.
“Aunque desempolve los hechos más remotos, un investigador debe mantenerse cerca de sus contemporáneos, de sus sensibilidades, de su modo de ver.”

lunes, marzo 17, 2008

El libro como ‘esperanza’ del teatro

El dramaturgo Ulises Rodríguez Febles (Cárdenas, 1968) acaba de publicar en la Editorial Letras Cubanas El concierto y otras obras, en el cual reúne inquietantes obras de teatro que abordan conflictos cotidianos de la realidad cubana. Son, en total, cinco obras: El concierto (por la que recibió el Premio Virgilio Piñera), Carnicería, Huevos, Sputnik y Oráculo.
Los dramaturgos escriben pensando en la puesta en escena. Ahora bien, mientras ese momento llega (si llega), ¿qué significa para ustedes la publicación de un libro?
La posibilidad de legar un material que puede ser llevado a escena o no, como documento literario idóneo para estudiar el drama fuera de la representación, salvando los inconvenientes que se derivan del carácter efímero y multicodificado del teatro. Como dice la pregunta, muy pocas veces un autor puede ver toda su obra en cartelera: eso es un sueño, muy poco confirmado. Ha sido el libro el que nos ha posibilitado conocer toda la gran literatura dramática escrita, o nacida del proceso creativo en la escena, y que después se ha perpetuado – cuando se ha hecho. El libro para el texto dramático es otra forma de vida, la eterna, si se la merece, claro. El libro es de alguna manera... la esperanza.
En El concierto y otras obras, se aprecia una profunda vocación cívica, como adelante Amado del Pino en el prólogo. ¿Qué relación ves entre el teatro y la sociedad? ¿Qué papel asumen el teatro en la misma?
El teatro, en esencia, siempre es contradicción; para mi debe ser cuestionador, provocador, a la vez que honesto, ético... La creación es una responsabilidad artística y social. Un compromiso intelectual con la sociedad que nos tocó vivir. Las obras de este libro son una huella, viva, aunque parezca desapercibida, de una realidad que me impactó, que me inspiró y despertó la necesidad de comunicarme desde la mirada, la vida de otros sobre temas complejos, contradictorios, polémicos, vivos. Martí dijo y yo lo creo, aún con la diversidad estética en que cada cual se manifiesta creadoramente, que “el teatro debe ser el reflejo de la época en que se escribe”. Desde mi perspectiva creadora intento ser consecuente con ello.

viernes, febrero 29, 2008

Múltiple mirada de un hombre discursivo

Antón Arrufat piensa en un libro en el que pueda hacer confluir todos los géneros literarios. “Quisiera escribirlo antes de morir”, dice. En tal añoranza acaso esté la razón, la energía que lo ha llevado a incursionar en la poesía, el teatro, la narrativa, el ensayo... Acaso para sus múltiples miradas de la vida no halla espacio suficientes en los moldes tradicionales de escritura, se le desbordan, no contienen el caudal de su pensamiento.
Carilda Oliver Labra, una de sus lectoras más atentas (según ella confiesa), admira desde hace mucho sus varios acercamientos al reino de la escritura. “Tiene el poder de desandar con asombrosa naturalidad y fuerza por varios géneros literarios, en los que se muestra contemporáneo y clásico, audaz y a la vez comedido, respetuoso”, asegura ella.
Dicha versatilidad la ha demostrado ahora en dos volúmenes dados a conocer en un homenaje que se le dio en la ciudad de Matanzas. Uno de los textos es de poesía: Manuel de Inexpertos. Título Provisional (Ediciones Vigía). El otro es de ensayos: Las máscaras de Talía. Para una lectura de la Avellaneda (Ediciones Matanzas). En ambos se muestra artífice en el dominio de la palabra, de las estructuras acordes a cada uno de esos géneros.
Al hacer la presentación de Manual de Inexpertos..., Rolando Estévez manifestó que esa propuesta (integrada por 16 poema inéditos) tiene un encanto singular a partir del contraste producido entre la elegante y mesurada hechura formal y los graves temas abordados: la muerte, la desesperación, el fin del mundo...
Mientras, Alfredo Zaldívar, al presentar Las máscaras de Talía... pudo apreciar el modo en que Arrufat se fija en los diversos géneros literarios para a través de los mismos aproximarse mejor a la Avellaneda:
“Quizás el mérito fundamental (...) radique en la habilidosa y sorprendente interrelación de géneros y temas que Arrufat refunde para entender el cosmos de la autora, algo que, hasta donde sabemos, la crítica antes no había siquiera intentado con el énfasis que se hace aquí. La comunicación entre su teatro, sus novelas, su poesía, su prosa reflexiva y su propia vida, vista a la luz de biografías, autobiografías, cartas y diarios, de la crítica y de las visiones contemporáneas y posteriores, son revisadas y objeto de conjeturas penetrantes y animosas”.
Quizás al recorrer la trayectoria de la Avellaneda, escritora también con incursiones en varios géneros literarios, haya sentido Arrufat que se exploraba a sí mismo, a su necesidad de múltiples escrituras, la misma que sintiera un ser muy parecido a él: Virgilio Piñera.

martes, febrero 26, 2008

Otorgan Premio Anual de la Revista Matanzas

Como parte de las actividades por la Feria Internacional del Libro Cuba 2008, se dieron a conocer los resultados de la segunda edición del Premio Anual de la Revista Matanzas, el cual reconoce a los mejores textos publicados en esa publicación.
El jurado lo integraron Urbano Martínez Carmenate (presidente), José Manuel Espino, Isolina Bellas Galbán, Yamila Gordillo y Lourdes Díaz.
Los resultados fueron los siguientes:
Mejor Poema: Ilustración, de Laura Ruiz
Mejor Cuento: La mesa está servida, de Norge Céspedes
Mejor artículo: La isla desde adentro, de Ulises Rodríguez Febles
Mejor Investigación Histórica: La Florida, de José Antonio Molina (Ciudad de La Habana)
Mejor: Ensayo: Sonetos a Gelsomina: Un viaje intertextual, de Leonel Valdivia (Camagüey)
Mejor Obra para niños y jóvenes: Trata de mirar, de Alejandro González (Camagüey)
Conjunto de ilustraciones: Obras de Sergio Roque