lunes, octubre 13, 2008

El Centro Onelio ha dinamizado la narrativa cubana

El Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso ha contribuido a dinamizar la narrativa cubana contemporánea, según se afirmó en la provincia de Matanzas durante un homenaje a esa institución, creada hace 10 años por el escritor Eduardo Heras León.
Alfredo Zaldívar, destacado editor, aseguró que su trabajo persistente e inteligente ha permitido que jóvenes creadores de distintas zonas del país ‘afilaran’ sus miradas, sus perspectivas e instrumentos escriturales, y lograran ubicarse en planos principales del actual panorama literario de la Isla.
De la propia Matanzas una buena cantidad de escritores noveles ha pasado los cursos convocados anualmente por el Centro Onelio (así se le nombra habitualmente), entre los que se hallan Daneris Fernández, Isnalbys Crespo, Norge Céspedes, Dianelys Pujols, Néster Núñez, Ever Poll y Karel Bofill.
Algunos de ellos asistieron al homenaje, organizado este domingo 12 de octubre en la filial provincial de la UNEAC, como parte de las actividades del Premio Literario Fundación de la Ciudad de Matanzas.
Ever Poll afirmó que “siempre resultaba algo muy significativo, inolvidable, ser aceptado en su curso anual, no solo por el nivel técnico que se ganaba, sino además por el contacto con escritores de primer nivel (profesores o invitados a las diversas clases), y con los otros escritores jóvenes, con sus compañeros de aula de entonces”.
A Karell Bofill lo impresionó “el ambiente positivo, el ambiente profesional y a la vez amistoso, constructivo, que siempre se trataba de mantener, a pesar de que a veces, a la hora de criticar las obras, de señalar las dificultades, pasaban ‘bajita’ la cuchilla”. Recordaba además una persona que es como un ángel: Ivonne Galeano, una de las organizadoras, siempre al tanto del más ínfimo detalle para que todo marche bien.
Por su parte, Néster Núñez valoró la entera libertad que se tenía en todo momento para perfilar la tendencia estilística de cada cual, sin ningún tipo de interferencia, como podía apreciarse en la obra diversa, muy diversa, de quienes lo han pasado.
Fundado en 1998, por Eduardo Heras León, Ivonne Galeano y Francisco López Sacha, y perteneciente al Ministerio de Cultura de Cuba, el Centro de Formación Literaria Onelio es único de su tipo en el país, y se considera heredero de las experiencias del Centro Mexicano de Escritores de los años 50, y del Movimiento de Talleres Literarios de Cuba.
Según informa su página digital, sus aulas han recibido “a más de quinientos alumnos: estudiantes, trabajadores, abogados, periodistas, médicos, bioquímicos, diseñadores, ingenieros en telecomunicaciones, geógrafos, físicos, informáticos, todos jóvenes provenientes de diversos campos profesionales, y también de disímiles lugares, algunos de estos muy alejados de la capital del país, desde pequeños pueblos como Jobabo o Cacocum hasta capitales provinciales tan distantes como Guantánamo”.

domingo, octubre 12, 2008

Otorgan premios literarios Fundación de la Ciudad de Matanzas

Los resultados de la segunda edición del Premio Literario Fundación de la Ciudad de Matanzas se dieron a conocer este domingo 12 de octubre en un acto realizado en el Museo Provincial Palacio de Junco.
Unas 50 obras de escritores de varias provincias cubanas se analizaron en el certamen, que en esta oportunidad había convocado en los géneros de Cuento, Teatro y Literatura para Niños y Jóvenes.
Un jurado que integraron Eduardo Heras León, Mariela Varona y Norge Céspedes otorgó el premio de cuento a Michel Encinosa Fú, por su libro Casi la verdad, en tanto declaró como finalistas a Raúl Flores Iriarte, Rebeca Murga y Emerio Medina.
En teatro ganó Afuera, de Liliam Ojeda, según las valoraciones de Gerardo Fullera León, Ulises Rodríguez Febles y Yunior García.
La república del zapato, libro de poesía de Alberto Rodríguez Copa, triunfó en Teatro y Literatura para Niños y Jóvenes, género que analizaron Esteban LLorach Ramos, Yanira Marimón y Rubén Rodríguez.
Efectuado el mismo día en que hace 315 años se fundó la ciudad de Matanzas, el acto de premiación fue además momento propicio para realizar la presentación de los volúmenes ganadores en la anterior edición: Los senderos despiertos (poesía), de Daniel Díaz, Demonios en La Habana (novela), de Jorge Fernández Crespo, y El urbanismo temprano en la Matanzas intrarríos (1693-1840), de Marta Silvia Escalona y Silvia Hernández Godoy.
Ediciones Matanzas hizo estos libros en una colección especial, que sobresale por el trabajo sobrio y ‘elegante’ del diseñador Johann Enrique Trujillo, con su dominio del grafismo y las acertadas gradaciones en los colores de las portadas.
Como parte de las actividades, se organizó además un homenaje al décimo aniversario del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, mediante un intercambio sostenido entre varios narradores que lo cursaron: Néster Núñez, Karel Bofill, Ever Poll y Norge Céspedes.

miércoles, octubre 01, 2008

Alfredo Zaldívar, apasionado de las revistas

Según Alfredo Zaldívar —con más de 20 años de experiencia como editor—, las revistas dinamizan con efectividad inigualable el panorama cultural, sobre todo porque resultan el cauce más inmediato a través del cual se desenvuelve el pensamiento intelectual y porque facilitan de manera extraordinaria el diálogo en todos los sentidos.
«Aunque tienen la ventaja de la inmediatez, el periódico y los otros medios de comunicación masiva no pueden sustituirlas (salvo algunas excepciones), al no ofrecer “amplitud” desde diversos puntos de vista, más concentrados como siempre están en lo cotidiano, en lo noticioso “descuidando” las verdaderas profundidades», asegura.
«Los libros cuentan con dicha amplitud, pero les falta algo que se pudiera llamar “agilidad”. Requieren de un proceso productivo más enrevesado, sujeto a otros requerimientos propios de la concepción de ese objeto cultural.
«Mientras llevan adelante sus proyectos, los escritores prácticamente se volverían invisibles para sus contemporáneos si no fuera por las revistas, en las que además se da espacio a un grupo de géneros literarios y periodísticos sin cabida en cualquier otro lugar, y de gran significado para el intercambio entre los mismos creadores y sus variados públicos».
Bohemia fue la primera revista que lo fascinó. Una foto personal amarillenta, la más antigua que posee, muestra a un Zaldívar niño con la apasionante Bohemia entre sus manos.
Era la única publicación de su tipo conocida en todo Sojo Tres, pueblito holguinero donde nació en 1956. Al padre (que lo enseñó a leer antes de iniciarse en la escuela) se la llevaban y, gustoso, luego de echarle un vistazo, la prestaba enseguida a su muchacho.
«Ocurría, por cierto, un fenómeno interesante: si alguien veía por ahí cualquier otra revista la llamaba Bohemia, se había convertido en un nombre genérico, es decir, en vez de revista allá se decía Bohemia», recuerda.
Pero a la que sería una intensa pasión de hacedor de revistas solo vino a decirle manos a la obra ya en la ciudad de Matanzas, adonde se trasladó en 1973 para convertirse nada más y nada menos que en técnico medio de ¡Topografía Agrícola! en el Instituto Politécnico Álvaro Reynoso.
«Lo primero fue un boletín. Lo concebí más o menos en 1976, en el Álvaro Reynoso. Parodiando el primer libro de Nicolás Guillén, se llamaba Al margen de mis libros de estudio. Es un momento más bien simbólico para mí, pues tuvo un solo número.
«Ahí mismo, trabajé un poco más adelante con Deletreando, que sí era ya una especie de revistica. Tenía ciertas ambiciones literarias, publicaba a buenos escritores matanceros, por los cuales sentía mucho respeto».
Tras graduarse de técnico medio empezó la licenciatura en Producción Vegetal y Geografía, pero qué va, ya no aguantaba más, así que la dejó, convencido por completo de que su vida debía girar en torno al arte. Durante seis meses estuvo en un curso de dramaturgia en el Instituto Superior de Arte, y al retornar se vinculó en cierto modo a la sección de Literatura de la Dirección Municipal de Cultura de Matanzas.
«A mediados de los 80 comencé a trabajar en La Tórtola, que inicialmente fue boletín y luego se convirtió en revista, etapa durante la cual yo fui su director, hasta que lamentablemente se perdió por diversas razones institucionales y dejó de hacerse.
«Después colaboré con Cartas de Matanzas, una especie de plegable en forma de sobre que facilitaba su envío por correo, ideado por José Artiles, al frente de la sección municipal de Literatura por entonces».
Al emprender en 1985 el exitoso proyecto editorial que ha resultado Ediciones Vigía, agregó otras dos publicaciones significativas a su labor de «revistero». Una fue Barquito del San Juan, dedicada a los niños, y la otra, la Revista del Vigía, concebidas ambas con la estética peculiar de esa casa editora.
Su propuesta más reciente es la Revista Matanzas que, en sus manos de eficaz e imaginativo editor, ha vivido una nueva era. Cada salida se convierte en un suceso cultural generador de expectativas en el panorama artístico cubano, debido a la inteligencia con que la ha sabido «armar» número tras número, y a la coherente visión gráfica desarrollada a partir del aprovechamiento de las posibilidades de la impresión en la Riso, hecho en el cual mucho ha tenido que ver también el diseñador Johann E. Trujillo.
Zaldívar opina que la realización de una revista, «una de las buenas, una de las de verdad», es para un editor el reto profesional más complejo, el cual, a su juicio, nunca termina, pues en cierta forma cada nuevo número implica un comenzar casi desde cero.
«Sin abandonar su personalidad, cada nuevo número debe ser distinto por completo al otro, debe sorprender a todo el mundo, y, por otra parte, una revista no alcanza la madurez en un año, en dos o en cinco, sino en un proceso a veces muy largo que la lleva a tener un perfil rotundo, inconfundible, bien plantado», dice.
Concebirla requiere «una dramaturgia rigurosa», donde textos («con pluralidad de visiones, temas y géneros») y diseño («con ideas contemporáneas y, sobre todo, los recursos gráficos más apropiados para cada caso») se compenetren, formen una corriente de pensamiento, un río que fluya por sí mismo, «como si nadie lo hubiera meditado».
Según cree, en las revistas cubanas los editores deben seguir impulsando las polémicas, los debates, puesto que aportan mucho al crecimiento intelectual y, sin embargo, con demasiada frecuencia, y por diversos motivos, suelen estar ausentes de sus páginas.
«Es, entre tantas otras cosas, algo que les debemos y que las harían más útiles, más efectivas en su intervención dinamizadora en el panorama cultural contemporáneo».

(Publicado en Juventud Rebelde)

martes, septiembre 23, 2008

Premio de poesía Digdora Alonso: Acertadas las observaciones del ciruelo

Con el cuaderno de versos Del ciruelo y otras observaciones, Israel Domínguez obtuvo el Premio Nacional de Poesía Digdora Alonso, organizado por Ediciones Vigía y la Dirección del Libro en la provincia de Matanzas.
“Los tres poemas que lo integran abordan la relación entre el paisaje y el sujeto que lo observa, un paisaje intrascendente a primera vista, pero que contemplado desde la memoria afectiva, desde las huellas que deja el pasado, adquiere un gran significado”, afirma el autor.
Nacido en Villa Clara en 1973, y residente en la ciudad de Matanzas desde hace unos cuantos años, Israel Domínguez ha publicado libros como Después de acompañar a Wiliam Jones (Letras Cubanas, 2007), Hojas de Cal (Editorial Abril, 2001), Collage mientras avanza mi carro de equipaje (Ediciones Vigía, 2002) y Sobre un fondo de arena (Colección Sur, 2004).
En esta primera edición del Premio Nacional de Poesía Digdora Alonso, en la que participaron unos 40 escritores cubanos, se otorgaron menciones a Mabel Diez Ochoa, Hugo Hodelín Santana, Olga Sánchez Guevara y Agnes Fong.
El jurado lo integraron Nancy Morejón, Roberto Manzano y Juan Luis Hernández Milián.

lunes, septiembre 15, 2008

Darán a conocer premio de poesía Digdora Alonso

Más de 40 escritores cubanos presentaron sus obras en la primera edición del Premio Nacional de Poesía Digdora Alonso, cuyos resultados se conocerán este viernes en la tarde en Ediciones Vigía.
Nancy Morejón, Roberto Manzano y Juan Luis Hernández Milián integran el jurado que analizó detalladamente las propuestas creativas.
El certamen se ha convocado como parte de un homenaje a la poetisa Digdora Alonso (1921-2007), organizado por Vigía y el Centro Provincial del Libro.
La jornada, enriquecida con actuaciones de Danza Espiral y del grupo de teatro Icarón, incluye además un panel reflexivo en torno a la vida y a la trayectoria literaria de esta matancera, y un recital de poesía.
Considerada por Dulce María Loynaz “una de las voces más importantes de la poesía femenina cubana", Digdora Alonso escribió libros tan significativos como Bajo el hongo, Yo, mi desconocida, Como ángel cierto y Pájaro y Luna.
El homenaje se había previsto realizar la semana anterior, pero debido a la situación provocada por el huracán Ike, debió posponerse.

jueves, julio 31, 2008

Béisbol divisado desde Vigía

Ediciones Vigía ha preparado una edición de Béisbol, obra de teatro del dramaturgo Ulises Rodríguez Febles, que se presentará a finales de agosto en la ciudad de Matanzas.
El libro cuenta con edición de Agustina Ponce y diseño de Frank David Valdés. Para dar una visión complementaria de la obra, al texto se le añadió un prólogo de Yamila Gordillo y un epílogo - entrevista al autor- de la investigadora Ana Margarita Betancourt.
Si bien se inspira en la vida del renombrado pelotero cubano Martín Dihígo, la pieza va más allá y, como asegura la propia Yamila Gordillo, “nos habla de la libertad individual, de esa decisión personal, la cual expone debatiéndose en la historia de un pueblo, en su memoria colectiva; es el rol de cada uno de nosotros como entes socio-culturales, filosóficos, éticos, cívicos...; y con necesidades de satisfacciones individuales -espirituales y materiales- , realización de sueños (...)”.
En su escritura la obra destaca de manera particular por el manejo de las categorías espacio-tiempo, a través de las cuales se dinamiza el conflicto que vive el personaje principal (tentado en un evento internacional para desertar de su equipo, pues lo conecta de forma directa con la cotidianidad cubana, representada por la barbería donde habitualmente confluyen sus familiares y amigos.
Béisbol fue puesto en escena por Vital Teatro, en presentaciones a las cuales asistieron famosos peloteros (Gaspar Curro Pérez, Evelio Hernández, Rey Vicente Anglada, Rigoberto Rosique, Antonio Pacheco, Félix Isasi…) y en general un público sumamente entusiasmado.
Con la característica especial de llevar a cabo sus producciones artesanalmente, desde que hace 23 años se fundara Ediciones Vigía ha dado a la luz unos 500 libros, revistas, sueltos, plegables y otras publicaciones. Al comentar lo que significaba para él la publicación de Béisbol en Vigía, Ulises Rodríguez Febles aseguró: "Estoy muy contento de presentar el libro en una editorial donde publiqué mi primer texto: La Ventana Tejida, y a la que me unen lazos entrañables con sus fundadores y con todos los que allí, con paciencia infinita, convierten una obra en arte”.
Entre otros importantes reconocimientos, Ulises Rodríguez Febles (1968) ha ganado los premios de dramaturgia Virgilio Piñera (2004), Calendario (1998) y José Jacinto Milanés (1996 y 2000). Ediciones Unión publicó este año El Concierto y otras obras, que recoge algunas de sus piezas más significativas.

sábado, julio 26, 2008

Premio Fundación de la Ciudad de Matanzas

Convocatoria:
El Centro de Promoción Literaria José Jacinto Milanés, Ediciones Matanzas y el Centro Provincial del Libro y la Literatura, con el auspicio de la Dirección Provincial de Cultura de Matanzas y las autoridades del Gobierno en el Municipio y la Provincia convocan a la segunda edición del Premio Literario Fundación de la Ciudad de Matanzas correspondiente a 2008, que se regirá por las siguientes :

BASES
1- Podrán participar todos los escritores residentes en el país. Se convoca en esta segunda edición en los géneros: Cuento, Teatro y Literatura para niños y jóvenes(cuento, poesía, noveleta).
2- Los libros presentados en cualquiera de los tres géneros no deberán exceder las 80 cuartillas.
3- Las obras se presentarán en original y dos copias, encuadernadas y foliadas, llevando seudónimo o lema en la primera página y acompañadas de sobre identificado con el lema o seudónimo en cuyo interior se consignará el nombre completo del autor, número de identidad, dirección, teléfono, correo electrónico (si lo tuviere) y un breve currículo profesional, así como la declaración de que su libro no está comprometido con ninguna editorial, no participa simultáneamente en otro concurso pendiente de resolución y que es inédito en su totalidad o sólo publicado hasta un 40% de su contenido.
4- Cada concursante podrá enviar cuantos libros desee, en cualquiera de los géneros convocados.
5-Las obras se enviarán por correo a:
Centro de Promoción Literaria José Jacinto Milanés
Calle Jovellanos, esquina a Medio (altos).
Matanzas. CP: 40100.
6-También podrán entregarse personalmente en la misma dirección, en horarios de 9 a.m. a 3 pm.
7-El plazo de admisión vence el 31 de julio de 2008 a las 3:00 pm.
8-Por cada género se designará un jurado compuesto por escritores de prestigio, cuyo dictamen será inapelable.
9-Se otorgará un premio único e indivisible en cada género, consistente en 5000 pesos MN, diploma acreditativo, trofeo y la publicación de la obra por Ediciones Matanzas.
10-La remuneración por los premios no afecta el pago por los derechos de autor. No se entregarán menciones.
11- La premiación se efectuará el 12 de octubre de 2007 durante la celebración por el Aniversario 315 de la Fundación de la Ciudad de Matanzas, y será precedida por la Jornada Literaria Fundación de la Ciudad del 10 al 12 del propio mes.
12-Los organizadores del evento no se comprometen con la devolución de las obras no premiadas, aunque estas no serán destruidas hasta transcurridos tres meses de la entrega de los premios.
13- La participación en el concurso implica la aceptación total de estas bases.

miércoles, julio 02, 2008

Carilda Oliver Labra y su experiencia de la lectura

Su momento de leer es la noche. Carilda Oliver Labra no sabe por qué. Tal vez por la serena frescura, o por el silencio y la intimidad que se siente en esos momentos. Cerca de medianoche se acomoda en el sillón y recorre el libro de turno. Termina a las dos o a las tres de la mañana, feliz.
“Esa es una costumbre mía de siempre, he intentado no madrugar tanto pero al final sigo haciéndolo. No puedo contenerme. No puedo acostarme sin haber leído”, dice.
Su ‘carrera’ como lectora la inició bien temprano, en la infancia. Empezó en los libros de texto de las escuelas, pero luego se desplazó hacia otras propuestas que paulatinamente fue teniendo a mano.
“El primer libro que yo tengo en la memoria (que no era un texto de clases) pertenecía a un tío mío. Sin pedir permiso me lo llevé para la casa. vamos a decir que lo tomé prestado. Trataba del Imperio Romano. Tenía como cuatro tomos, yo sólo cogí el uno. No lo entendí, pero tenía unos dibujos que me encantaron. Lo guardé bajo la almohada. Mi madre, por la mañana, al tender la cama, lo descubrió. Tuve que confesar mi pecado y me hicieron devolverlo enseguida.
“En general, en mi casa no había libros que me gustaran. Los que habían eran de mi padre. Él era abogado, dentista y estudiaba medicina. Y todos los títulos que tenía se relacionaban con esas profesiones. Además, los metía bajo llave, en un librero cuyas puertas tenían puestos cristales.”
Hubo dos libros que le transformaron la vida, dos libros que a través de los años han fascinado a los niños cubanos y de otras latitudes: La edad de oro, de José Martí, y Corazón, de Edmundo de Amicis.
“Llegaron a mi vida a través de la escuela. La Edad de Oro se mencionaba en clases. Corazón me lo regaló una maestra.
“La maestra se llamaba Ruperta Berrier. Vivía frente a mi casa. Como tenía 80 años (y así y todo daba clases, porque le gustaba, por vocación), caminaba con dificultad, y yo la acompañaba para ir a la escuela, que estaba a dos cuadras, frente al parquecito de Pueblo Nuevo. Apoyaba su mano derecha en mi hombro, y con la otra tomaba el bastón.
“Un día me regaló Corazón. Adentro le pegó una foto suya, para que siempre la recordara. Lo leí y me encantó.
“Corazón y La Edad de Oro tienen cierto parecido, aunque son dos escrituras distintas. Tienen una atmósfera semejante. Esos dos textos yo siempre se los he leído a mis sobrinos. Son indispensables para los niños.
“Otra cosa que me ayudó bastante fue el Tesoro de la Juventud. Poseía información sobre cualquier tema. Lo revisé muchas veces.
“Ya en la adolescencia, empecé a interesarme por el Derecho. Ayudaba a mi papá a pasar a máquina documentos que debía hacer como abogado. Eso me fue llamando la atención y profundicé en algunos de sus libros.
“¿Libros que interesaron luego? Muchos. En primer lugar los de Martí. Sus discursos, diarios y cartas son maravillosos. Y en general toda su obra. Martí como escritor y pensador se adelantó a su época.
“También he preferido los de Gabriela Mistral, Neruda, Vallejo, Darío, Borges, y los españoles Miguel Hernández, Salinas y Gloria Fuertes. De Cuba, Dulce María Loynaz y Fina García Marruz, sobre todo sus ensayos. Esos son los que tengo en la mente ahora, pero hay otros más. La experiencia de la lectura es algo que jamás termina.”

jueves, junio 12, 2008

La poesía no abandona la casa de un poeta

La poesía no abandona la casa donde vivió un poeta. Quizás en algún momento se haga tenue, pero luego vuelve. Misteriosamente vuelve, como sucede con el olor de ciertas flores que, imperceptible en las mañanas y los atardeceres, reaparece intenso en la noche.
Lo demuestra lo ocurrido, no hace mucho, en el que fuera el hogar del renombrado escritor matancero José Jacinto Milanés (1814-1863), y en el cual radica en la actualidad el Archivo Histórico Provincial.
En su acogedor patio colonial, en medio de una sugestiva noche, otra vez se derramaron los versos como brisa. Y fue que la joven escritora Yanira Marimón leyó una muestra de su obra, al retomarse el espacio cultural Miércoles de la Poesía.
Concebido en la década de los setenta por el periodista Ricardo Vázquez (etapa durante la cual contó con la presencia de figuras notables de Cuba y Latinoamérica), y luego perdido por diversas razones, se rescata ahora con periodicidad bimensual, y como iniciativa de la Asociación de Escritores de la UNEAC en Matanzas.
Haber disfrutado a plenitud de los poemas de Yanira (en los que mediante una fluida y clara escritura trasluce el sosiego y el delirio que ha sido su propia vida), saber que a través de esta vía habrá una posibilidad nueva de mantenerse en contacto con los más destacadas producciones poéticas, dan la certeza de que Miércoles de la Poesía ha hecho diana.
Falta que se mantenga. Que se haga todo lo posible para que los versos no vuelvan a faltar en la casa de un gran poeta.

jueves, mayo 22, 2008

Un dossier para Trelles

Al destacado patriota e intelectual cubano Carlos Manuel Trelles y Govín (1866-1951) le ha dedicado un dossier homenaje la Revista Matanzas, recogido en la sección Flor y Memoria de su más reciente número, correspondiente a enero-abril de 2008.Estudios de Raúl R. Ruíz, Aracelis García Carranza, Tomás Fernández Robaina y Caridad Contreras se reúnen de este modo para proyectar nuevas luces en torno a su intensa vida de revolucionario, y también de pensador con particular relieve en sus labores de bibliógrafo, bibliotecario, historiador y científico. Durante más de cinco años, Trelles colaboró en su natal Matanzas en los preparativos de la guerra del 95, manteniendo vínculos directos con Martí y sus emisarios. Luego partió al exilio donde, entre otras acciones, luchó con las ideas, con sus textos dados a la luz en Patria.Por otro lado, al hacer un resumen de su aporte intelectual Aracelis García Carranza afirma que su obra fundamental es una especie de “inventario precioso del pensamiento cubano desde el siglo XVII hasta el 1916”, al concebir reconocidas bibliografías de esas etapas.En sus demás espacios habituales, en esta ocasión brinda la Revista Matanzas otras propuestas interesantes, entre las que se hallan un ensayo de Caridad Atencio sobre la obra de Antón Arrufat, versos del relevante escritor brasileño Joao Cruz e Sousa traducidos por Ricardo Alberto Pérez, una investigación de Eduardo Marrero que profundiza en el aporte gallego a la Ejército Libertador, divertidas caricaturas de Manuel inspiradas en motivos literarios...

miércoles, abril 23, 2008

La historia bien contada

Daneris Fernández (Santa Clara, 1970) dice que para producir un buen libro de historia es imprescindible una escritura adecuada o, mejor, novedosa, a través de la cual fluya libremente el contenido.
“Para lograr una comunicación verdaderamente efectiva, hacen falta un lenguaje fresco, dinámico, y estructuras más relacionadas con el hombre de hoy, con el desarrollo de su pensamiento”, afirma.
Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, es también un destacado narrador, con premios y libros publicados, y acaso esta confluencia entre el investigador y el narrador influya en las anteriores opiniones, que, por demás, acaba de llevar a la práctica al pie de la letra.
Lo ha hecho mediante la reciente presentación por Ediciones Matanzas del volumen Historia del Teatro Sauto (1863-1899), con edición de Alfredo Zaldívar y diseño de Johann E. Trujillo, y cuya lectura resulta agradable, ‘fácil’.
“Recoge los años iniciales del Sauto, desde la concepción de los primeros proyectos para su construcción hasta su inauguración y el cambio de nombre (en un inicio se llamaba Esteban, en honor al gobernador de la ciudad), ocurrido el 27 de febrero de 1899, y no el 6 de mayo como se afirmaba hasta ahora.
“Me resultó muy difícil hallarle el ‘tono’, el ritmo con el que finalmente lo redacté, algo complicado si uno tiene enfrente muchos datos. ¿Cómo armar todo sin ser excesivamente retórico, sin atiborrar? Creo que eso fue lo más duro.
“Luego, a los elementos referidos a la concepción y desarrollo del coliseo de manera específica, le incorporé otros relacionados con la atmósfera, con la vida cotidiana de la Matanzas de entonces.
“Este enfoque me parece fundamental. La historia de un hecho histórico no solo es la historia del hecho en sí mismo. Es, además, la historia de su tiempo: de la gente, de la ciudad, del país, del mundo.
“Ahora bien, tales aspectos no deben plasmarse de manera esquemática. A veces se ponen bloques enteros de tales o más cuales temas dentro de un libro, aunque no sean el aspecto esencial a tratar dentro del mismo. Eso, en realidad, no es lo correcto.
“Deben buscarse mecanismos para insertarlos armónicamente, no convirtiéndolos en puntos centrales, sino haciendo que sirvan de apoyo, de telón de fondo a los verdaderos objetivos claves del texto.”
CON OJOS DE ASOMBRO
Cuando en 2003 lo nombraron historiador del Sauto, y comenzó a trabajar en ese libro, apenas había entrado en algunas ocasiones al teatro, e ignoraba el más mínimo detalle relacionado con su devenir.
Sin embargo, Daneris Fernández cree que lejos de un problema eso al final constituyó una ventaja, pues lo hizo aproximarse al coliseo con ojos prestos al asombro ante cualquiera de sus peculiaridades.
“El poeta Eliseo Diego afirmaba que hizo uno de sus libros luego de buscar uno parecido y no haberlo hallado por ningún sitio. Algo así ocurrió conmigo. Como no había nada que satisficiera de modo amplio mis inquietudes sobre el Sauto, concebí un libro para respondérmelas.
“Partir de cero me dio, asimismo, la posibilidad de situarme desde la perspectiva de una persona cualquiera (de la cual, por cierto, no quisiera alejarme en los proyectos investigativos futuros, entre los que se halla, por supuesto, la continuación de la historia del Sauto).
“¿La perspectiva de una persona cualquiera? Me refiero a la capacidad que tiene una ‘persona cualquiera’ de mirar con otros ojos, de fijarse en detalles que a veces los conocedores de ciertos temas obvian, por ‘sabidos’, y son los que en un momento dado pueden resultar más atractivos, e incluso más significativos para el ser humano. Por ejemplo, esos mismos detalles de telón de fondo de los que había hablado antes.
“Aunque desempolve los hechos más remotos, un investigador debe mantenerse cerca de sus contemporáneos, de sus sensibilidades, de su modo de ver.”

jueves, abril 10, 2008

Festival entre Letras y Carbones

La literatura vuelve a instalar su reino poético e imaginativo en comunidades de Ciénaga de Zapata, tras la inauguración este jueves 10 de abril de la quinta edición del Festival entre Letras y Carbones.
En escuelas, centros de trabajo, instituciones culturales y en muchos poblados se desarrollarán hasta el próximo domingo 13 de abril diversas propuestas culturales, entre cuyos platos fuertes se halla la presentación y venta de revistas y libros (con más de 20 títulos de editoriales cubanas).
Habrá además lecturas de autores matanceros contemporáneos como el poeta Gaudencio Rodríguez Santana y la escritora de literatura infantil Loreley Rebull, e intercambios con editores, promotores culturales y otras personas que dan vida a ese mágico objeto que es libro.Lucía Cristina Pérez, directora del Centro Provincial de Promoción Literaria José Jacinto Milanés, afirmó que “la lectura es uno de los modos más efectivos para el crecimiento intelectual del ser humano”, y que por eso en el país se promueve insistentemente.

lunes, marzo 17, 2008

El libro como ‘esperanza’ del teatro

El dramaturgo Ulises Rodríguez Febles (Cárdenas, 1968) acaba de publicar en la Editorial Letras Cubanas El concierto y otras obras, en el cual reúne inquietantes obras de teatro que abordan conflictos cotidianos de la realidad cubana. Son, en total, cinco obras: El concierto (por la que recibió el Premio Virgilio Piñera), Carnicería, Huevos, Sputnik y Oráculo.
Los dramaturgos escriben pensando en la puesta en escena. Ahora bien, mientras ese momento llega (si llega), ¿qué significa para ustedes la publicación de un libro?
La posibilidad de legar un material que puede ser llevado a escena o no, como documento literario idóneo para estudiar el drama fuera de la representación, salvando los inconvenientes que se derivan del carácter efímero y multicodificado del teatro. Como dice la pregunta, muy pocas veces un autor puede ver toda su obra en cartelera: eso es un sueño, muy poco confirmado. Ha sido el libro el que nos ha posibilitado conocer toda la gran literatura dramática escrita, o nacida del proceso creativo en la escena, y que después se ha perpetuado – cuando se ha hecho. El libro para el texto dramático es otra forma de vida, la eterna, si se la merece, claro. El libro es de alguna manera... la esperanza.
En El concierto y otras obras, se aprecia una profunda vocación cívica, como adelante Amado del Pino en el prólogo. ¿Qué relación ves entre el teatro y la sociedad? ¿Qué papel asumen el teatro en la misma?
El teatro, en esencia, siempre es contradicción; para mi debe ser cuestionador, provocador, a la vez que honesto, ético... La creación es una responsabilidad artística y social. Un compromiso intelectual con la sociedad que nos tocó vivir. Las obras de este libro son una huella, viva, aunque parezca desapercibida, de una realidad que me impactó, que me inspiró y despertó la necesidad de comunicarme desde la mirada, la vida de otros sobre temas complejos, contradictorios, polémicos, vivos. Martí dijo y yo lo creo, aún con la diversidad estética en que cada cual se manifiesta creadoramente, que “el teatro debe ser el reflejo de la época en que se escribe”. Desde mi perspectiva creadora intento ser consecuente con ello.

domingo, marzo 02, 2008

La última vuelta de página

“La XVII edición de la Feria Internacional del Libro en Matanzas superó jornadas anteriores desde el primer momento; como nunca se ha logrado una unión inseparable entre los textos, sus autores y el público, que disfrutó de cada presentación”, aseveró Dulce María López, Directora de Cultura en la provincia de Matanzas.
En casi una semana se vendieron 371 721 ejemplares, correspondientes a 325 títulos para todas las edades, publicados por editoriales nacionales y algunas foráneas.
Se recaudó más de un millón 500 mil pesos en las cuatro ciudades que fungieron como subsedes: Matanzas, Jagüey Grande, Cárdenas y Colón.
Se contó con el honor de recibir la visita de Graziella Pogolotti y Antón Arrufat, premios nacionales de literatura, a quienes se dedica esta Feria, y que presentaron aquí diversos volúmenes suyos. (En el caso de Arrufat, dos publicados en casa editoras de este territorio.) Creadores de otras provincias también visitaron a los matanceros, para compartir sus experiencias en el oficio de la escritura.
Como parte de la necesidad de llevar la Feria no sólo al centro de la ciudad, sino a todos los sitios, se realizaron extensiones el Pedagógico, la Universidad, la Escuela de Instructores de Arte, el Combinado del Sur y en el Hospital de Maternidad.
“No obstante, para futuras ediciones del acontecimiento podríamos perfeccionar aún más el trabajo en ese sentido, sobre todo conseguir que en esos otros sitios participen más los escritores, los artistas en general”, dijo Dulce María.
En las calles, a cualquier hora del día llenas la gente es quien ha tenido la última palabra, y han podido apreciar la magnitud de esta Feria. Niños, adultos, han pasado estos días husmeando entre las librerías y comprando sus títulos preferidos. El cantante Freddy Maragotto, por ejemplo, asegura que se ha abastecido de buena literatura.
En la ciudad de Matanzas, los italianos Giovanni Monzón y Leonardo Zoccante afirma que en su país “LAS ferias de este tipo se vuelven en ocasiones muy elitistas, y no todo el mundo tiene recursos para comprarse tan buenos libros”.
“Aquí en esta localidad, participamos en el homenaje a Graziella Pogolotti, fue muy conmovedor, nosotros la pudimos conocer y felicitar. También nos ha impresionado la presencia de los niños en su espacio ferial. De seguro que regresamos el año próximo, para ver algo tan bello, el gran amor por la lectura que hemos apreciado.”

sábado, marzo 01, 2008

Graziella Pogollotti y la humildad de la crítica

No ejercen la crítica dioses, la ejercen hombres y, por tanto, deben actuar como tales, no pensar en opiniones canónicas, incuestionables, sino en un continuo diálogo con los contextos, con las circunstancias, con las personas.
Omar Valiño dijo que uno de los mejores ejemplos de humildad al ejercer la crítica lo es Graziella Pogolotti, Premio Nacional de Literatura, a quien está dedicada la XVII Feria Internacional del Libro Cuba 2008.
Lo afirmó al presentar en Matanzas, en la Galería Provincial de Arte Pedro Esquerré, tres libros de la Pogolotti: El Ojo de Alejo (Ediciones Unión), Experiencia de la Crítica (Ediciones Unión) y Polémicas culturales de los 60 (Letras Cubanas).
Según Valiño, tal humildad la ha ganado en la misma medida en que ella ha entendido el desarrollo del ser humano, de sus sociedades, su historia, sus culturas y todos los procesos en los que se involucra.
“Ha tenido una vida muy intensa y fructífera: profesora de la Facultad de Artes y Letras y del Instituto Superior de Arte, el cargo directivo que llevado sobre sus en la UNEAC durante años, su relación con la Academia de la Lengua, su participación en esa enriquecedora experiencia que fue Teatro Escambray y otras tantas aventuras intelectuales a las que se ha sumado.”
Al intervenir en la presentación, Graziella Pogolotti aseguró que nada le parecía “más patético que pasar por la vida sin haberle cogido el tamaño a las circunstancias atravesadas por cada cual, para poder hallarle sentido a todo, para aportar una visión propia”.
“Por eso, por estar siempre estar al tanto de todo, es que soy como una especie de Pulgarcita que va dejando tras de sí un rastro extenso de materiales escritos mientras vivía en carne propia tantos procesos diversos a lo largo de estos años.”
Sólo de este modo ha sido posible que eslabonara la intensa y extensa carrera intelectual que ha desarrollado, una muestra de la cual son los tres libros presentados ayer.
En Polémicas culturales... reúne cinco significativos debates generados en los primeros años de la Revolución cubana, en los que se abordaron temas como el papel de la cultura y sus diversas manifestaciones en la construcción de la sociedad que estaba naciendo.
Mientras, en Experiencia de la Crítica da cabida a un grupo de textos en los que ella da cuenta de tendencias, generaciones y personalidades de las Artes Plásticas, a la vez que reflexiona en torno al ejercicio del criterio.
Valiño, como parte de su intervención, hizo una anécdota en la que recordó un vaticinio de Marcelo Pogolotti, padre de Graziella. Después de que ella, siendo una niña, metiera sus manos dentro de un cuadro que él pintaba y removiera los colores, desdibujara algunas zonas, Marcelo dijo: “Será crítica de arte”, refiriéndose a la capacidad de estos profesionales para desmontar las diversas propuestas artísticas.
Finalmente, El Ojo de Alejo tiene la declarada intención de acercarse a Carpentier desde una óptica distinta, superar la mirada tradicional centrada en su barroquismo y en el concepto de lo real maravilloso. “Carpentier no sólo es eso”, dice la Pogolotti.
Lincoln Capote, que también intervino en la presentación, agradeció la existencia de críticos como ella, con máximo rigor y ética en sus planteamientos, pues únicamente así se puede estimular y defender la cultura. “La crítica, la buena crítica es indispensable para los procesos culturales; unifica y discierne, jerarquiza, y plantea nuevos caminos”, dijo.

viernes, febrero 29, 2008

Severo Sarduy en Cuba

La obra literaria producida por el reconocido escritor cubano Severo Sarduy en sus primeros años creativos ha sido recogida por la Editorial Oriente en un volumen que se dio a conocer ayer en Ediciones Vigía.
Severo Sarduy en Cuba (1953-1961), como se titula el libro, fue compilado por la investigadora Cira Romero, quien durante unos tres años rebuscó publicaciones periódicas de la Isla donde apeció habitualmente su firma, entre las que se hallan El Camagueyano (de su ciudad natal), Diario de la Marina, Carteles, Ciclón, El Mundo, Revolución y Lunes de Revolución.
En general son trabajos de un joven escritor en formación, que si bien aún no tienen la fuerza de los que luego lo harían ganar renombre mundial, resultarán muy útiles para estudiar a fondo su labor, su evolución.
Severo Sarduy... contiene poemas, critica literaria y teatral, notas sobre escritores, artículos de carácter abarcador sobre la cultura, notas sobre artes plásticas y sobre artistas plásticos cubanos, así como poemas (más de 50), cuentos y entrevistas.
Al realizar la presentación, Cira Romero dijo que sobre todo la había impresionado el conocimiento que tenía sobre las artes plásticas, sus agudos razonamientos, a pesar de su juventud.
En cuanto a los tres cuentos que pudo localizar, opinó que estaban muy lejos del gran narrador, del gran artífice de la palabra en el que se convertiría apenas unos años más tarde. No obstante, sobre todo en el titulado Bombas, puede apreciarse en cierta forma algo de lo que sería Gestos, su primera novela.
Cira Romero comentó el hallazgo de una entrevista que Graziella Pogolloti le hiciera a Sarduy en 1958, para El Mundo Ilustrado, suplemento del periódico El Mundo. “Yo se lo informé a ella y se quedó sorprendida, había pasado tanto tiempo que no recordaba haberla realizado”, contó.En esa entrevista, Severo da interesantes criterios sobre la poesía de aquella etapa, y destaca la obra de Lezama, Eliseo Diego (al que considera su poeta preferido), Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Rolando Escardó, Antón Arrufat...

Múltiple mirada de un hombre discursivo

Antón Arrufat piensa en un libro en el que pueda hacer confluir todos los géneros literarios. “Quisiera escribirlo antes de morir”, dice. En tal añoranza acaso esté la razón, la energía que lo ha llevado a incursionar en la poesía, el teatro, la narrativa, el ensayo... Acaso para sus múltiples miradas de la vida no halla espacio suficientes en los moldes tradicionales de escritura, se le desbordan, no contienen el caudal de su pensamiento.
Carilda Oliver Labra, una de sus lectoras más atentas (según ella confiesa), admira desde hace mucho sus varios acercamientos al reino de la escritura. “Tiene el poder de desandar con asombrosa naturalidad y fuerza por varios géneros literarios, en los que se muestra contemporáneo y clásico, audaz y a la vez comedido, respetuoso”, asegura ella.
Dicha versatilidad la ha demostrado ahora en dos volúmenes dados a conocer en un homenaje que se le dio en la ciudad de Matanzas. Uno de los textos es de poesía: Manuel de Inexpertos. Título Provisional (Ediciones Vigía). El otro es de ensayos: Las máscaras de Talía. Para una lectura de la Avellaneda (Ediciones Matanzas). En ambos se muestra artífice en el dominio de la palabra, de las estructuras acordes a cada uno de esos géneros.
Al hacer la presentación de Manual de Inexpertos..., Rolando Estévez manifestó que esa propuesta (integrada por 16 poema inéditos) tiene un encanto singular a partir del contraste producido entre la elegante y mesurada hechura formal y los graves temas abordados: la muerte, la desesperación, el fin del mundo...
Mientras, Alfredo Zaldívar, al presentar Las máscaras de Talía... pudo apreciar el modo en que Arrufat se fija en los diversos géneros literarios para a través de los mismos aproximarse mejor a la Avellaneda:
“Quizás el mérito fundamental (...) radique en la habilidosa y sorprendente interrelación de géneros y temas que Arrufat refunde para entender el cosmos de la autora, algo que, hasta donde sabemos, la crítica antes no había siquiera intentado con el énfasis que se hace aquí. La comunicación entre su teatro, sus novelas, su poesía, su prosa reflexiva y su propia vida, vista a la luz de biografías, autobiografías, cartas y diarios, de la crítica y de las visiones contemporáneas y posteriores, son revisadas y objeto de conjeturas penetrantes y animosas”.
Quizás al recorrer la trayectoria de la Avellaneda, escritora también con incursiones en varios géneros literarios, haya sentido Arrufat que se exploraba a sí mismo, a su necesidad de múltiples escrituras, la misma que sintiera un ser muy parecido a él: Virgilio Piñera.

jueves, febrero 28, 2008

Fast track o el gran juego que es la vida

La vida como un gran juego en el que jamás se sabe a ciencia exacta en qué lugar se está, da impulso a los textos poéticos de Fast Track, de Teresa Fornaris (Ciudad de La Habana, 1971), dado a la luz por Ediciones Vigía.
¿Dónde está la verdad?, ¿cuál es el gesto, la acción correcta?, ¿cuál el camino a seguir?, se pregunta ella en este libro, con el que ganó en 2005 el Premio Literario José Jacinto Milanés, convocado por la filial provincial de la UNEAC.
Fast track fue editado por Laura Ruiz, y lo diseño e ilustró Rolando Estévez.
Teresa publicó el pasado año otro volumen en la ciudad de Matanzas: Encima de chapas de refresco (Ediciones Aldabón), editado por Alfredo Zaldívar, y con diseño de Johann Enrique Trujillo.

Un libro fundamental para los adolescentes

¿Qué nos pasa en la pubertad?, de Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), se presentó en la filial provincial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, en la ciudad de Matanzas.
“Aunque recoge las vivencias de muchos adolescentes, en cierta forma constituye un resumen de mi propia experiencia durante esa etapa y también lo que he vivido luego como mujer y madre profesional, que desempeñó el difícil rol de ver crecer a su hija y aprende de esta relación la difícil tarea de acompañar estos cambios”, dijo Mariela.
También se refirió a las ilustraciones del libro, que resultan sugestivas y convocan a la lectura. Añadió además que la publicación sirve de pretexto feliz a una serie de televisión por y para jóvenes que se exhibirá durante el verano.
Como parte de la presentación explicó que prepara un nuevo material acerca de la transexualidad en Cuba, área en la que el CENESEX ha centrado esfuerzos sin precedentes en las políticas de salud sexual.
Por otra parte, Ada C. Alfonso, subdirectora de CENESEX, puntualizó que “¿Qué nos pasa en la pubertad? revela las inquietudes, las dudas, los temores más frecuentes y las sensaciones que pueden experimentar los muchachos y muchachas al adentrarse en este período vital, utilizando un lenguaje muy sencillo”.
“Ello es una muestra de la maestría de la autora, ya que logra describir procesos humanos muy complejos de forma accesible para el público joven. No hay omisiones: se abordan temas en relación al embarazo no deseado, las infecciones de transmisión sexual...” Más adelante señaló que el texto, publicado bajo el sello de la Editorial Científico-Técnica, también “saca a luz un tema invisible: la atracción hacia personas del mismo género y la orientación sexual como expresiones saludables, acercando a los más jóvenes a la importancia de aprender a convivir en armonía, para promover tempranamente el derecho a la autonomía y la identidad sexual”.

Literatura contemporánea para niño contemporáneo

Acercarse al niño de hoy, a sus inquietudes esenciales, a su sensibilidad y modo de apreciar lo circundante resulta fundamental para concebir una literatura infantil más auténtica, más atractiva.
En torno a esos y otros aspectos se reflexionó en el coloquio Retos de la literatura infantil en la contemporaneidad, realizado ayer en el Museo Provincial Palacio de Junco.
Según el escritor Eldys Baratute, siempre es importante saber qué es lo que piensan los niños de la Cuba actual, o de lo contrario se produciría una total incomunicación con ellos, con sus principales destinatarios. Llegar a ellos es el sentido mismo de la literatura infantil. De modo que si no se logra, entonces todo sería un fracaso.
Ana María Valenzuela opinó que se debían tratar, sin rubor ninguno, con claridad, todos los temas, todas las cosas que están al alcance de los más pequeños. Taparlas no lleva a ningún sitio, no los ayuda a entender lo que ven, lo que les preocupa. Hay que decirles, hay que explicarles. En ese sentido, José Manuel Espino añadió que era bueno que el creador tratara de ponerse en el lugar de los niños, y que escribiera para ellos, para responder a sus necesidades inmediatas.
Por otro lado, Esteban Llorach, Premio Nacional de Edición, agregó que para lograr un resultado artístico más efectivo el escritor necesitaba realizar una lectura de sí mismo, de la comunidad, del país, y sólo entonces hacer su propuesta. Así coincidiría o al menos se acercaría bastante a la realidad de su público, que, por tanto, se sentiría identificado.
Por supuesto, quedó claro que la aproximación a los pequeños lectores también puede facilitarse mediante las propias características del libro como objeto, o, mejor, como todo, como propuesta integral en la que además de la labor del escritor cuenta bastante lo hecho por editores, diseñadores, ilustradores e incluso impresores.
Esos factores necesitan ponerse en contacto con el mundo moderno, interactuar. La televisión, la computación, Internet... y otros fenómenos han provocado modificaciones considerables en diversos conceptos en ese sentido.
Por cierto, al hablar de esos elementos de la contemporaneidad, suele pensarse (sea en la literatura para adultos o en la infantil) en que pudieran hacer desaparecer al libro de la faz de la tierra. Pero Olga Marta Pérez cree infundados los temores. Piensa que todo puede coexistir. Y que nada sustituirá el diálogo íntimo que se sostiene con el libro. “La literatura infantil siempre seguirá existiendo; ahora bien, lo que debemos es hacerla mejor”, dijo.